Archive | February, 2011

5 tipos de mujeres según el matrimonio (Parte II)

28 Feb

Después de publicar mi artículo anterior sobre el matrimonio, surgió (tal como lo dije en ese momento) una idea genial junto a Merce: Mujeres según el matrimonio. Y es que en este siglo de diversidad donde todo el mundo quiere algo diferente y creemos que es difícil clasificar se me ocurrió preguntarle a unas cuantas mujeres –y hombres- y aquí les traigo una bella lista de 5 tipos de mujeres según el matrimonio.

 

1. Susanita hasta que la muerte nos separe: Dícese de esas mujeres cuyo único propósito en la vida es ¡CASARSE! Desde pequeñas juegan a la boda, se casan imaginariamente con cuanto niñito tienen en la cuadra, tienen –aunque no exista- la Barbie que se casa con Ken –que está muy mal dotado-. Cuando llegan al colegio son las más santas (de verdad, verdad), van a misa y esas cosas. Probablemente un 98% de ellas se decida a estudiar carreras MMC –Mientras Me Caso- y si consiguen al príncipe “azul” no lo sueltan y son las novias “perfectas”, siempre están impecables, saben cocinar, limpiar, hacer ponquecitos. Tipo de futuro esposo: Políticos, empresario o –en su defecto- cualquier tipito que crea que nacimos solo para servirles. Canción del primer baile: I Will Always Love You

 

 

2. ¿La mala? Inteligente (divorciada): Este tipo de mujer es aquella que nació para divorciarse, pero no porque sea insoportable, mala cama, o sencillamente no-sociable; sino porque ella así lo decidió. Es la que caza fortunas y evalúa a los hombres según su cuenta en el banco, la empresa que tiene y en algunos casos –actuales claro está- por sus seguidores en Twitter y tiene una clasificación básica: Primer Esposo, Segundo Esposo, etc. Tipos de futuros esposos: millonarios babeados por mujeres llenas de silicona o en su defecto cualquier cosa que se mueva y aparente tener éxito en algo. Canción para el primer baile: Chica materialista (con la excusa de que les recuerda el colegio).

 

 

 

 

 

3. Cougar Forever: Digamos que este tipo de espécimen femenino se relaciona con aquella que decidió que sería más feliz saltando de cama en cama y sin enrollarse, hasta que un día se da cuenta que tiene 40 años y ya nohay mucho que pueda hacer porque los de “su edad” se casaron o son muy viejos para funcionar como ella quiere, así que opta por entrar a las ligas menores. La mejor exponente de esta especie es Samantha de “Sex and the City” (no se hagan las locas porque todas la vimos). Tipo de… ¿Espo qué?: cualquier hombre 20 años mejor que ella que esté buenísimo y sea el más cotizado del lugar. Ella obviamente es una mujer que generará envidia por mucho tiempo pero que eventualmente pasará de moda. Música del primer baile: ¿En la cama? ¿Regueton será?

 

 

 

 

 

4. ¿Casarme? Ni obligada: Llegamos a una de mis favoritas. Nos encontramos delante de esas que pasa la vida diciendo que “casarse no es para ella”, “todas se mueren por el príncipe azul, menos mal que no me anoto en eso”; pero tiene debajo de su cama cuanta revista para boda sale, sabe cuándo son las exposiciones y además ya tiene reservado el lugar –aunque no tenga novio-. Es de esas que cuando va a un matrimonio toma nota de cada detalle. Últimamente ha sido madrina de muchísimas bodas y ya comienza a tener miedo de parecerse a la protagonista de 27 Bodas –sin el guapo escritor claro está- Secretamente está desesperada por su príncipe azul. Tipo de futuro esposo: Aquel espécimen que cumple con las mismas condiciones, desesperación por casarse. Canción para el primer baile: My eyes adore you, de Frankie Valli.

 

 

 

5. La que está clara: Comenzaré por decirles que el 75% de las mujeres que lea esta definición dirá “yo estoy aquí”, pero esto tiene que ver con uno de mis temas favoritos en cuanto a seres humanos “el autoengaño”. Como venía diciendo, esta es la tipa que es la envidia de todas, siempre ha estado clara y es de las que dice: “Claro que me quiero casar, pero mientras tanto estoy bien Inserte aquí su estado emocional sincero”. Esta es la que baila, toma, se rie, sale con tipos bellos, feos, altos, bajos, simpáticos, en fin disfruta de la vida. Su boda seguramente será recordada por muchos y no dudará jamás de haber hecho la elección correcta. Tipo de futuro esposo: El papá del niñito de la propaganda The Force de Volkwagen. Canción del primer baile: Óyeme nena de los Amigos Invisibles.

 

¿Tú dónde estás?

Recuerda que ser mujer no es tan complicado, simplemente las princesas de Disney dañaron nuestro cerebro. Y hombres, NO corran, siempre hemos sido así y ustedes también tienen sus manías.

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“¡Eres perfecta, pero NO!”

26 Feb

Por Amalia C. Furlato (@AmaFurlato).- “¡Eres perfecta pero NO!” seguro les han dicho esto alguna vez, o lo han escuchado comentar de alguna amiga.

A mi me ha pasado todo el tiempo, desde que tenia 12 años aproximadamente la mayoría de mis mejores amigos eran hombres, tanto que me trataban como a uno mas de ellos, gracias a esto aprendí a ser muy independiente, a no esperar que me abrieran la puerta del carro, a servirme mis tragos en reuniones amistosas, a armar la carpa, cargar la cava cuando se venía un campamento, a cambiar un caucho (cosa que lo he hecho más de 2 veces), a encender el carro empuja’o, a manejar 10 horas en carretera con un copiloto del sexo masculino.

Pero también a recordar los cumpleaños, las reuniones, los pendientes y responsabilidades de él, a cocinar (y muy bien cabe destacar)   a ser cariñosa,  atenta, preocupada, y siempre tener la respuesta y solución indicada a todos sus rollos…

¡En fin! a no esperar a que llegue un hombre a solucionar mis problemas y desavenencias, es por todo esto que a mujeres como yo nos dicen “Las Súper Mujeres” y cuando se nos acerca un tipo tarde o temprano, casi siempre  más temprano que tarde el tipo en cuestión deja la peluca diciéndote ¡eres perfecta pero NO!

¿Por que? ¿Cual es el miedo? Nosotras no somos vampiras para que salgan corriendo, simplemente queremos a alguien que nos quiera ¡Somos MUJERES! Tenemos nuestro corazoncito.

Ni siquiera pedimos que nos entiendan (eso es imposible) será mucho pedir un poco de cariño, o es que el seamos tan “SUPER” les da en el ego, o serán menos machos por tener a una SUPER a su lado, pues les informo que no sucederá ya que necesitamos de ustedes tanto como ustedes de nosotras.

Tranquilas chicas si hay quienes las prefieren SUPER como la Surfer Girl de Asier Cazalis , solo hay que saber esperar…

A Primera vista

25 Feb

Por Beatriz González (@Batita_Gonzalez)  Justo después del almuerzo iba pasando por el pasillo del Centro Comercial, que frecuento para escaparme a comer, y lo ví. Solo nos separaba el plexiglass de la vitrina. Lo ví demasiado tiempo para estar viéndolo  por primera vez. Y me enamoré.

Me enamoré.

Le sonreí tímidamente, y me guiñó el ojo de vuelta. Y decidí lanzarme a por él. Entré a la tienda y lo tomé entre mis brazos, lo arrastré hasta el probador. Cerré la puerta con seguro, lo coloqué encima del banquito que había ahí y me desvestí con una rapidez digna de desnudista. Lo sujeté firmemente con mis manos, le bajé el cierre y empecé a colocármelo. Era un vestido estupendo, de esos que hacen voltear miradas, de esos vestidos con los que cualquier Chica Bond conquista al mundo.

Y me miré fijamente en el espejo, me ajustaba divino y me generaba el mismo placer que comerme un chocolate, pero sin las calorías. Salí del probador dispuesta a cancelarlo. Llegar, entrar, agarrarlo, probárselo, dárselo a la cajera, pagarlo, envolverlo, llevarlo. Una transacción perfecta, casi como las que hacen los hombres a la llegada de un prostíbulo.

 

Cuando salía de la tienda, satisfecha con mi compra y durante mi café de la tarde no dejé de pensar en el episodio, y en sentir que me era más fácil ilusionarme por un vestido que enamorarme de un hombre con todos los sentidos.

Evidentemente estoy en presencia del peligro que representa la confección y el diseño. He ahí el error, me paso media vida buscando a alguien que esté diseñado a mi medida, que me guste, que me luzca, que sea la horma de mi zapato, que sea el vestido con el que quiero salir todos los días a la calle, que sea el bolso que quiero colgarme del brazo. Busco un hombre que quepa entre mis piernas, que tenga la forma de mis labios, que se ajuste a mi espalda, que me abrace y me delinee la cintura.

Y allí está el problema.

La vida es una gran tienda departamental, de esas que nos venden que ”hay alguien a nuestra medida”, que sí existe la media naranja, el alma gemela, ¿pero y qué si el hombre que me gusta es de una talla más grande porque yo soy petite?, ¿debo desecharlo porque no tiene la medida perfecta? Eso es lo que me ha pasado, que cada vez que encuentro un hombre que por algún motivo no cumple los requisitos lo dejo en el perchero para que venga otra y se lo pruebe. Pero justo esa ”otra” que llegó y se lo probó encontró todo aquello que yo no percibí.

Entonces, la cuestión ya no es renunciar, sino tratar de agarrar el vestido ese que me gustó tanto pero que por cuestiones de la vida o del proveedor de vestidos no es de mi talla, y coserlo, con aguja e hilo, con mucho cuidado y tratando de no pincharme. Tal vez deba hacer alguno que otro ajuste y cerciorarme que no cambie con las temporadas, que no sea efímero como la moda.

Que sea bueno para la primavera-verano, pero que me abrigue durante la temporada otoño-invierno.

 

¿Qué tal si jugamos a vestirnos, para luego desvestirnos?

 

 

Mujeres y el Matrimonio ¡Qué rollo! (Parte I)

22 Feb

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano).- ¿Me estoy poniendo vieja? Pero si tengo sólo 24 años, entonces cómo es que ya me quedan un par de amigas solteras, y yo claro. En estos últimos años (2 exactamente) me he dedicado a “comprender” a mis amigas, bueno más bien a no dejarlas de querer, o sea a todas las que comenzaron a casarse desde los 22 años ¿Qué les pasa? ¿Será una nueva pandemia y la OMS no lo ha notado? ¿Existirá una Organización Mundial para el Estudio de las Mujeres y esta Enfermedad? ¿Dónde quedaron todas esas aventuras de viajar, los hombres, los postgrados, los apartamentos de soltera? ¿Cuándo llegaron esos príncipes? ¿Y el mío? Ese seguro viene en metro y para variar tiene retraso o capaz tratando de esquivar los huegos del a regional del centro.

¡Sigamos! Él ya llegará. Mis amigas, mujeres inteligentes todas, con carreras importantes, exitosas, se dedicaron por mucho tiempo a no salir con nadie, ir a cosas raras e intensas, a no maquillarse mucho, a ponerse cualquier cosa con tal de no salir desnudas a la calle, pero… De repente… Llegó un tipo y -casi planificadas todas- 8 meses después llegaba la noticia: Me caso :D.

Obviamente todo un shock para mi, me estaba quedando sin compañeras para las aventuras de la vida. Sin embargo, como no todo puede ser malo, comencé a observar el comportamiento de todas mis amigas: las que tenían novios desde hace años, las que no, las que quieren casarse a como de lugar, en fin TODAS (yo incluida en ese paquete).

OMG!!!!!!!! Completo desastre, escrubí que todas teníamos una Susanita por dentro. En cumpleaños, cenas, cafés y por supuesto en bodas de otras amigas el único tema de conversación -o al más repetido y obligatorio- comenzaba a ser: ¡MI BODA!, pero no la mía sino la de cada una de ellas ¿Si lo ven? Lo que me ponía a observarlas más todavía: “En mi boda habrá tal cosas”, “en mi despedida de soltera tienen que hacer aquello”, “tienen que decirle a fulanito que no me gusta el oro amarillo”. Por mi cabecita sólo pasaba las images de los novios hablando de Fútbol, política y otras de esas cosas. Un par de veces hasta me acercaba a comprobar mi teoría.

Lo cómico -raro- del asunto es había un silencio incómodo cuando yo les decía: “Qué chistosas, están como desesperadas ¿no?”. Claro, todo aquello seguía del: Es que tu no entiendes, tienes que enamorarte, etc. Ahora me pregunto yo ¿No entiendo o tiene que ver con el autoengáño (femenino y masculino) siempre es la mejor salida a esta situación? No sé, porque digamos, la verdad es que probablemente cuando me enamore comience a pensar así, pero no lo negaré: Sí, me quiero casar ¿y? ¿Está mal? Qué ganas de enrollarnos. Definitivamente: ¡Ámalas, pero no intentes entenderlas!

Pronto les daré la segunda parte de este post, porque me puse a pensar -Junto a Merce- en los tipos de mujeres según el matrimonio… Pero eso está en construcción, así que tienes algún aporte escríbelo.

 

Paradigmas entre dientes

18 Feb

Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

Todas lo hacemos. Unas veces más seguido que otras.

Lo peor es que sabemos que todo sería más fácil si dejaramos de lado
los complejos, la pena, o el miedo e hicieramos completamente lo
contrario, pero no, nos encanta el drama.

Si tan sólo nos pusiéramos los pantalones y le dijéramos a nuestras
personas especiales lo que sentimos y pensamos estoy segura que la
vida sería distinta. Me hace preguntarme a veces…

¿Qué pasaría si le dijeramos a nuestra pareja todo lo que
verdaderamente nos molesta en lugar de sacar esa helada sonrisa de
poker que aparenta que todo está bien?

¿Qué pasaría si le dijeras a tus amigas qué tan mal partido te parece
el nuevo chamo con el que están saliendo?

¿Sería posible?

Está como preconcebido que en el mundo femenino todo se dice entre
líneas, maquillado y perfumado, como en la escena de mean girls donde
Lindsay Lohan se las imagina peleando como leonas.

Pero creo que vale la pena preguntarnos antes de morder la lengua si
lo que tenemos que objetar podría hacer una diferencia positiva? Quién
sabe, quizá el s-xxi sea el momento de romper con el paradigma de que
las mujeres no decimos lo que pensamos.

Bella, sencilla e inteligente ¿Difícil?

16 Feb

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano) .- Definitivamente ser mujer en este siglo es una cuestión bastante complicada. Nos bombardean con publicidad llena de tipas perfectas, sin ojeras, duras, con lolas, cabello perfecto. Además, como si fuera poco son la mamá adorada, la esposa sexy y la amiga incondicional, o sea algo que sólo photoshop y la publicidad pueden lograr.

Lo peor del asunto es que quienes “compra” estas cosas, no son los hombres, nada que ver. Somos nosotras mismitas que salimos como locas a hacerle caso a cuanta vaina vemos en TV. Entonces vivimos el día preocupadas. Que si los 4 litros de agua, que si la crema, que si el catálogo de  Cyzone o cualquier otra cosa que nos haga ver bellas en dos minutos, caminar media hora, dormir ocho, el pepinillo para los ojos, la Pepsi Light, cero dulces y 2 horas semanales en la peluquería (mínimo). Esto sin contar que: Tenemos que ser cuaimas, pero en la medida exacta, estar ahí para la amiga, asistir a festivales, ser super eficientes en la oficina, hacer mercado ¡UF! Ya me cansé.

Y… Para mas colmo sacan el librito ese de “los caballeros las prefieren Brutas” como para darle más trabajo a una ¡Qué tortura! Claro, el cumplimiento de estricto de todas estas locuras no garantiza su éxito, por eso de que lograr el equilibro es difícil, el Yin y el Yang.

Ahora bien, supuestamente tenemos soluciones prácticas (ja) que podemos encontrar si leemos: Vouge, la biblia (la COSMO), Vanidades, el horóscopo, consultar los astros -sobretodo mercurio-. También tenemos que estar al día con el periódico, porque seguro a él le da por comentar las noticias, ver el Twitter, el Facebook (esto para espionaje interno), revisar el mail, contestar las invitaciones. Estar al tanto de los próximos juegos de fútbol, beisbol, basquet e incluso ajederez ¡Tebokan por favoooor!

¡Calma! porque no es tan complicado realmente, seguro te enamoras y  haces automático, como quiero no quiere la cosa pues, después…Él engorda, se descuida y hasta deja de pararte un poco; pero lo cierto mi querida amiga del siglo XXI es que el día que ese hombre tiene un gesto lindo usted se derrite. Pero este siglo nos ha traido otras cosas, una de ellas es que todas estas loqueras si las terminas haciendo más por ti que por él serás de esas mujeres felices que andan por ahí por la vida, pero nuevamente: No exageres, no queremos que termines sola como la una.

No somos autoayuda, o por lo menos no de la aburrida; medítalo chica, ser mujer no es tan complicado, sólo amamos el drama.

 

¿Y los que no las prefieren brutas?

4 Feb

Por Amanda Quientero (@amandaisabel87) La dinámica del S-21 nos engaña constantemente haciéndonos pensar que ya no hay que analizar las cosas, simplemente “siguiendo estos tres pasos usted se convertirá en un solicitado políglota/una miss universo/un cheff profesional” (not!). Creemos que ahora todo viene en cajitas con recetarios para que todo quede perfecto sin hacer el más mínimo esfuerzo físico o mental, el problema es que las relaciones humanas aún no han sido industrializadas; y ahí comienzan los estrellones.

Entre mis recetas favoritas está la de “los caballeros las prefieren brutas”, y dicho estereotipo no puede sino venir acompañado por sus respectivos contornos: “a todas les gustan las rosas rojas”, “todas quieren que les lean poesía” y “cualquier mujer moriría por una caja de bombones el día de San Valentín”.

¡Pues no! Ni las mujeres son brutas, ni los hombres las andan buscando brutas; ahora, dóciles es otra cosa. A muchos hombres les encantan las mujeres dóciles, porque los hacen sentir como los machos alpha de la manada, y eso está bien porque para las mujeres un tipo que es capaz de proteger y decidir es muy sexy, pero no todos los casos son iguales.

Por ejemplo, poco a poco la figura de la cuaima se ha perfilado en la sociedad moderna de la mano de la liberación femenina, a mi entender una cuaima es simplemente una mujer no dócil ¿y se han dado cuenta de cuántos hombres las prefieren no dóciles? ¡Son muchísimos! Mi observación personal es que tiene mucho que ver con su figura materna, así que chicas, si quieren ver qué tanto chance tienen con un tipo pregúntenle sobre su madre, suele haber una buena correlación, y no por casualidad de la vida sino porque como escuché una vez en una obra malísima: el hombre sólo está preparado para un tipo de psicosis, la de su madre.

Luego el problema no es de preferencias, la cuestión está en que las mujeres no dóciles suelen querer estar fuera de los estereotipos y sus contornos, por lo tanto un tipo le llega con una rosa roja y ella sólo tiene dos opciones: si le gusta pensar “qué lindo que al menos hace el esfuerzo”, o si no le gusta pensar “pobre carajo”. Es así de simple.

Entonces, si cada uno de nosotros es distinto y no hay recetas para relaciones perfectas las mujeres deberíamos quitarnos el complejo de que “ellos nos prefieren brutas”, y dedicarnos a explorar al que tenemos en frente, ver qué le gusta y con qué grado de docilidad las prefiere porque tarde o temprano la no compatibilidad va a explotar. Los hombres por su lado dejar de guiarse por los clichés hollywoodenses, conocerse a sí mismos poniéndose el docilómetro y conocer a la persona con quien quieran estar, total todos queremos evitar a toda costa terminar siendo el “pobre carajo”.

Aclaratoria para comenzar

2 Feb

Definitivamente después de pasar hora, días y meses tratando de explicarle a mis amigas cómo es que funciona eso de ser mujer en el Siglo XXI decidí que tenía que abrir este espacio para dedicarme casi exclusivamente a esto: a escribir cosas que nos ayudaran. Incluso a mi misma cuando se me borran de la cabecita

Así que, amigos y amigas, todos unidos en la web, bienvenidos a mi nuevo espacio… Mujeres del Siglo XXI: Cómo ser mujer y no morir en el intento.

 

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