Archive | August, 2011

Libertades Modernas

29 Aug

 Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

De vez en cuando una se topa con una de esas pelis que son sólo para mujeres y las deja –y no hablo de eufemismos para obras de cuarentonas que pagan por ver nudistas-. Van desde Legalmente Rubia hasta La Sonrisa de la Mona Lisa, cada una con su encanto particular. Anoche fue el turno de La Duquesa.

Siempre me repito que el cine es la versión moderna de la literatura, y que si bien es entretenimiento no deja de evocar reflexiones sutiles  que hoy he decidido no pasar desapercibidas.  La historia cuenta de la escandalosa vida de la Duquesa de Devonshire durante el siglo XVIII en, lo que para el momento era la capital del mundo, Londres. Más allá de la trama y el drama, tres contrastes con la vida actual de la mujer occidental –nuestra maravillosa realidad- quedaron de manifiesto:

  1. Elección del marido: hace menos de dos siglos las mujeres eran vendidas, negociadas e intercambiadas en matrimonio, sin mencionar que quedaban necesariamente atadas financieramente a él… «a su merced, mi Señor». ¡¿Te imaginas?! ¿A quién hubiesen elegido tus papás? ¿Estarías ya casada?… Piensa en tu trabajo/carrera ¿Te habría dejado continuarla?
  2. Responsabilidad del sexo de los hijos: esto aplicaba más para los nobles, y aún tiene profundas raíces en nuestra sociedad, pero ¿te imaginas un mundo en el que no se supiese que el cromosoma XX o XY lo pone él? Incontables mujeres fueron maltratadas por «no poder concebir un varón»  ¡Imagina! ¿Cuántos bebés tendrías hoy buscando al heredero?
  3. Formas de expresión: la peli tiene una frase súper fuerte en la que ella, Keira Knightley, le dice a su esposo «ustedes tienen tantas formas de expresarse: política, deportes, artes… nosotras debemos hacerlo a través de vestidos y sombreros»  ¡Qué fuerte! Piensa por un momento en tus hobbies ¿cuáles crees que podrías practicar? ¿Podrías irte sola de viaje? ¿Qué sería de ti sin tus charlas de política, tu libertad a protestar, al voto, a ponerte pantalón si te da la gana?

Creo que lo que quiero decir es que a veces subestimamos nuestra oportunidad de ser económicamente independientes, de poder optar por la educación que queramos, de poder vestirnos y maquillarnos como dicten nuestras preferencias y que nuestro catálogo de amor o lujuria está completamente a nuestra disposición.  Quiero recordarnos por un momento que nunca en todos los años de historia la mujer había tenido tantas libertades. ¡Vívelas con pasión!

Pero después de todo es un buen síntoma ¿no?


«Hay mujeres en el espacio y el verdadero síntoma de progreso es que a nadie le importa» -Tina Fey, Saturday Night Life

Envidia y mujeres: 4 combinaciones peligrosas

26 Aug

Mujeres y envidiaPor Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Últimamente he tenido una gran fuente de inspiración en lugares donde es fácil conseguir contenido: Mis clases de Yoga, Pilates y Spinning. He encontrado temas para hablar aquí o en mi blog personal o simplemente temas de “cháchara” con mis amigas. Sin embargo, creo que no pensaba encontrar ahí un tema que me divierte tanto: La envidia femenina. Yo inocentemente creía que las mujeres iban a su clase y ya.

Es bien sabido que “entre bomberos no se pisan la manguera”, esto sólo aplica a los hombres (Sin importar el tiempo que tengan conociéndose) y para algunas amigas, ojo, sólo algunas. Ahora leerán una lista que define 4 combinaciones altamente peligrosas que desatan la envidia de las mujeres logrando que hasta las Diosas del Olimpo se molesten. Espero que lo disfruten y se sinceren con ustedes mismas:

  1. Mujeres y hombres: Este evidentemente es el tipo de envidia más común entre las féminas y tiene que ver con aquello que se desata una vez que dos mujeres se fijan en el mismo tipo, amigo, jefe, etc., cualquier hombre es motivo de pelea, discusión, garras y por supuesto Envidia. Si esta lo tiene, si yo lo quiero. En fin, chicas seamos sinceras, muchas veces tenemos envidia porque la amiga consiguió novio o tuvo algo con el niño que más queríamos en la universidad. O sencillamente porque tiene un grupo de amigos geniales y pues, atacamos con nuestras “armas” -mejores o peores- para tratar de quitarla de ese mundo de perfección.
  2. Mujeres y trabajo: Esto a mi no me ha tocado (Gracias a los Dioses griegos), pero hablando con una amiga el otro día me comentaba lo impresionantes e insoportables que pueden ser las mujeres detrás de un ascenso en una compañía. Son capaces de todo, descalificarte personalmente, bloquearte proyectos para que no salgan e incluso salir con el jefe para “ganar” el ascenso. Mosca, porque la verdad es que hay mujeres (del siglo pasado evidentemente) que están dispuestas a todo.
  3. Mujeres y Ejercicio: He notado en mis clases, sobre todo en Spinning que no importa si eres vieja, joven, gorda, normal o estás buenísima, la mayoría de las mujeres te mirará diciéndote: “¡Ja! Pobre, no puede completar la serie”, “¿Esta niña tiene que venir a hacer spinning aquí para que mi marido la vea?” y cosas por el estilo. Es lo que fácilmente leo en la mirada de casi todas las mujeres en la clase cuando dejo de lado la concentración sólo para encontrar temas para el blog. Es impresionante, pero parece que hay mujeres que nunca están del todo contentas con lo que son o lo que hacen.
  4. Mujeres y ropa: Tal y como lo dijo Batita el su post del lunes, hay mujeres que sencillamente viven comparándose con otras con un poco más de creatividad (o herramientas digitales) y se quejan de no tener nada que ponerse. Este tipo de fémina es la que corre desesperada a comprarse la misma falda que fulanita pero en otro color sólo porque ella también lo tiene que tener o que destruye los atuendos de otras porque “a ella todo le queda mejor”. La verdad es que no, la gente se viste como quiere y sí, podemos ser críticas en ciertos criterios, pero creo que sólo a ciertas personalidades le queda bien “todo”, el resto de nosotras tenemos ropa que nos favorece y nos desfavorece.
En fin, creo (obvio) que todo este tipo de envidias están directamente relacionados al autoestima, amor propio, confianza, seguridad en ti o como lo quieras llamar. Deja de ver y compararte con la que tienes al lado y siéntete confiada y segura de que eres U.N.I.C.A.=Una Niña Inigualable, Capaz, Auténtica.

Un clóset lleno de nada

23 Aug

Por Beatriz González (@Batita_Gonzalez)

Viernes tipo siete y media de la noche. Una chica en toalla, recién bañada se dispone a ver que outfit va a usar en un par de horas para irse de fiesta por ahí. Abre el clóset y allí, entre ganchos y gavetas aguardan faldas, pantalones, vestidos, jumpers, camisas, camisetas, franelillas, tops, shorts, pescadores, leggins, sandalias, tacones, medias y un sin fin de accesorios listos y dispuestos para crearle el “look ganador de la noche”.

 Viernes, ocho de la noche. El mismo escenario, salvo que ya el clóset no está del todo ordenado y pareciera que un monstruo hubiera escupido la ropa en todo el perímetro del cuarto. Nuestra chica se ha medido más de 4 conjuntos e infinitas combinaciones, ha pedido ayuda, ha consultado con el espejo, con sus amigas, y casi con el consejo de ministros de la República de la Moda. Y sigue en toalla, los minutos pasan, y su plan de viernes por la noche se va alejando cada vez más.

Viernes, ocho y media de la noche. La chica empieza a colapsar, está frustrada, nada le gusta, ni la convence y ya harta de deshojar la margarita de la ropa, llama por teléfono para cancelar el plan, soltando la tan trillada frase:

“No, no voy a ir. Es que no tengo NADA que ponerme”.

Todas, en algún momento hemos sido esa chica, el día es lo de menos, hemos sido esa chica un sábado al mediodía, o un martes en la tarde. Pero hemos estado en la misma situación y hemos dicho la misma frase “no tengo nada que ponerme, nada, nada que ponerme”. Y hemos visto mil veces nuestra ropa, y nos hemos probado todo lo que tenemos a la mano.

Es inexplicable como teniendo tanta variedad de ropa, aún insistamos en esta frase. ¿Será que tenemos un clóset lleno de “nada que ponernos”?

No, la respuesta es no. Es que somos caprichosas, volátiles y a veces no sabemos como variar y jugar con las piezas de nuestro guardarropa, pero no hay porque sucumbir al pánico, ni mucho menos tenemos que dejar de salir solo porque no tengamos la combinación perfecta.

Y ya me dirán “seguro esta jeva tiene el clóset de las hermanas Kardashians y por eso no me comprende”, pero no. Tengo un clóset normal, como el de cualquier chica en sus veinte, pero tengo creatividad y una computadora con acceso a Internet, por lo que puedo revisar combinaciones y tratar de emular un look que me guste con lo poco/o mucho que tengo en mi clóset.

La solución, queridas lectoras es ser versátiles, y estar al día en cuanto a tendencias sin mortificarnos mucho, por lo que les recomiendo no solo las revistas de moda, sino un par de websites donde pueden inspirarse.

Para que nunca más cancelemos planes por no tener “nada que ponernos”.

Websites: Polyvore.com // http://nanysklozet.blogspot.com

Ya estás lista para casarte

19 Aug

Casarse

Por Amanda Quintero (@AmandaIsabel87)

Sentados a la mesa, en familia, sucedió y quedó dando vueltas en mi mente… Otro paradigma del siglo XX, y que siento debo compartir con ustedes, mis mujeres del siglo XXI.

 

Para una ocasión especial había cocinado unas berejenas a la parmesana. Era una  típica cena cocinada en familia, en la que cada quién preparó algo, y llegado el momento de probar todo comienzaron los comentarios alusivos: “Mmmh… Qué rica quedó la carne”, “ehh… al puré le faltó un poquito de sal” y así sucesivamente.

En esas, mi abuelita, una viejita adorable que mayormente conversa sobre comidas y el clima, me dice “hija, ya estás lista para casarte”. Esa era su manera de decir que estaba sabroso, que había pasado el estándar de calidad. Acto seguido mi hermano comenta, con un tono de sarcasmo, que seguramente en mis clases de econometría sirvieron mucho para la preparación, dejando claro que mis intenciones -ni las suyas-, son convertirme en una MMC de la vida; no tengo nada en contra, pero no es mi naturaleza. Todas las mujeres presentes lo miraron fijamente, gobernó un incómodo silencio durante la cuantiosa infinidad de diez segundos, yo sonreí a modo de cómplice y cambié el tema.

Fue un momento de choque generacional que me hizo preguntarme: por muchos siglos la mujer ha debido cocinar, servir, criar para, al y por el hombre, pero, ¿aún está vigente eso en el siglo XXI?¿Es la convención social que la mujer es quien debe alimentar al hombre? ¿Qué acaso no es una era de compartir y trabajar en equipo? Vamos, que yo lo hago porque me encanta cocinar, pero, ¿debe aún una mujer sentirse responsable de que su marido se alimente?

No lo creo, hay a quienes no les gusta la cocina y no creo que se deban sentir presionadas a hacerlo, y creo a las que nos gusta tampoco tenemos ninguna obligación. Saber cocinar es más un tema de supervivencia al momento de vivir fuera de casa, que un tema de “responsabilidades femeninas”. Creo que si lo haces debe ser porque lo disfrutas, o porque quieres cuidar de tu salud, pero nunca porque La Sociedad -particularmente la Latina que tiene complejo de machista- te lo impuso, siempre habrá más opciones

5 reglas que una mujer puede/debe romper en esta época

16 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Conversando con mis amigas sobre qué tema podía tratar en mi próximo post me comenzó a surgir la idea de esas reglas absurdas que por los siglos de los siglos (amén) hemos cumplido como si nuestra vida dependiera de ello. La verdad es que sí, hay unas cuantas reglas que pues debes cumplir, digamos no matarás (ni te matarás) es una de ellas, pero vale tenemos un montón de otras que cuando las analizas bien son hasta absurdas.

Pensando en el tema de las reglas comencé a descubrir que a lo largo de la historia (por lo menos desde que la estudio) la mayoría de las reglas deben ser cumplidas por las mujeres por aquello de “la sociedad”. Así que recordé un ensayo que hice en la universidad sobre una comparación entre el Siglo 21 y el Siglo  XVI (siglo del renacimiento), todo esto me llevó a plasmarles aquí 5 reglas. Comencemos.

  1. Tacones ¿Para qué?: A pesar de que a muchas les encante andar en tacones, bien sea por formalidad, por amor, por trabajo, lo cierto es que suelen ser incómodos (y no me digan que no). Antes se acostumbraba al ir a una fiesta que los tacones era lo último que una mujer se podía quitar, perdía la elegancia, el glamour. Olvídense de eso, lo mejor que pueden hacer es verse bellas en tacones las primeras dos horas (yo sólo aguanto una) y después de ahí sacar el arma secreta: unas sandalias chatas plateadas o que combinen con el vestido.  Al día siguiente estarán como nuevas. Admeás creo que los tacones tienen su momento.
  2. Los colores ¿Cuáles?: Salvo la regla de que para una boda o quince años no te puedes vestir de blanco porque opacas a la novia, me parece que todas las demás reglas se deben romper. Aquello de “colores de día”, “colores de noche” es un invento de algún diseñador de moda, pero ya que estamos en algo parecido al renacimiento donde todo está permitido y donde comenzamos a renovarnos está permitido ser creativas. Mi color es el rojo y créanme que a donde voy llevo conmigo algo rojo.
  3. Hombres ¿Cuándo?: Esta regla la rompieron nuestras mamás, probablemente no nuestras abuelas, pero sí con nuestras mamás y la liberación femenina, la píldora anticonceptiva y demás comenzaron a generar una grita en esta norma, aquella de “debes llegar virgen al matrimonio”. Digo, que si son felices y les provoca pues adelante, eso sí a cuidarse porque el mundo está sobre poblado de niños “metidas de patas”.
  4. Ropa ¿Ponerme eso?: El mundo ha cambiado y con él la moda. Chama, déjate de rollos y ponte lo que te dé la gana, cómprate esos pantalones que se usan para hacer Yoga y póntelos para ir al cine, guarda los lentes aburridos y compra los divertidos que te hacen feliz. Ser mujer del siglo 21 implica descubrir lo que eres, cómo eres y saber que todo eso se proyecta. Así que la próxima vez que estés en una tienda COMPRA lo que quieras sin pensar en “Susanita qué dirá sobre esto”. Ya el mundo se encarga de generar fábricas de mujeres, no comencemos nosotras a crearlas también.
  5. Dieta ¿Con qué se come eso?: A ver, aquí no quiero que entremos en polémicas; yo misma estoy “haciendo” dieta en este momento y es que esa dieta consiste en comer sano y balanceado, pero también consiste en sentarme en Ávila Burger y pedir una hamburguesa, comer chocolate, etc., pero también hacer ejercicios. En muchas épocas y culturas se ha creído que la mujer es más bella gorda o flaca. La verdad es que la belleza en esta época va de la mano con sentirte feliz contigo. No importa si eres una MMC o una MM o sencillamente si estés preparándote para casarte, lo  importante del asunto es que te sientas sana y feliz.

Justo ahora comienzan a ocurrírseme más de estas, pero quiero escucharlas a ustedes ¿Qué regla puedes romper en esta época?

De romances mediocres y fantasías

11 Aug

Por Beatriz ”Batita” González (@batita_gonzalez)

La que no precise un poco de fantasía que se atreva y tire la primera piedra.

Vamos, no nos engañemos, la mayoría de nosotras -ya sea influenciada por los cuentos de hadas, las canciones pop, o las comedias románticas- precisamos, queremos y exigimos un poco de romanticismo. Un detalle inesperado, un gesto caballeroso, una cita bien planeada, un escape en pareja a cualquier lugar, un mensaje al Blackberry cargado de sentimientos.

Un detallito de esos espontáneos del tipo ”estaba pasando por la vitrina, lo vi y decidí comprártelo”. Una nota de voz diciendo ”pon la emisora tal, que están pasando tú canción favorita”.

No lo podemos negar, es cuestión de nuestras hormonas y de la forma en la que fuimos criadas. Nos grabaron eso en el código genético y ahora en este siglo no sabemos qué hacer cuándo el pejelagarto de turno no tiene ni un solo detalle para con nosotras. Anda, tampoco es que les pedimos carteras LongChamp, o un vestido de Custo Barcelona.

Lo único que queremos es que nos demuestren con hechos, palabras y uno que otro regalito que nos aprecian, que piensan en nosotras.

 Y claro está a veces todo se desarrolla de una manera tan casual que una no sabe realmente en que momento está en orden esos de los detallitos, y nos volvemos un ocho, porque queremos ser relajadas, y muy del siglo XXI, pero también se nos remueve la doncella del siglo XV que llevamos dentro, y miramos un chick flick un viernes en la noche y decimos ”ay, que lindo, le hizo un cd con canciones románticas”, pero a los 5 minutos, hablamos con el chico en cuestión le mandamos la señal confusa de ”No vale, no tienes porque molestarte…¿detalles?, si estamos bien como estamos”.

Todo por no asumirnos como las románticas que somos.

No sé ustedes, pero yo prefiero dejarlo en claro. Me gustan los detalles, me encanta sentirme querida, porque para tener orgasmos, ya sé como tenerlos por mi misma.

Vamos, sedúzcannos. 

Así que aplícate, que para un romance mediocre, pues prefiero un touch’ and go.

4 Tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner

9 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano) .- Hoy estaba un poco bloqueada para escribir y no lograba dar con un tema que me inspirara a escribir y “enlistar”. Sin embargo, saliendo de la clase de Yoga y caminando al metro recordé que hace aproximadamente un mes una amiga (que no está tan del todo dentro de este siglo) me sugirió hablar de los “amigos especiales”, pero para mí es mejor llamarlo todo por su nombre así que aquí les dejo mi listilla de 4 tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner.

Recordemos antes que la principal característica dentro de este grupo de mujeres del siglo 21 es que nos aceptamos y reconocemos tal como somos. Nos miramos en el espejo y nos sentimos tranquilas con lo que somos sin importar si la imagen nos gusta o no, digo si no les gusta pues a hacer ejercicios y comer sano, pero si les gusta punto para ustedes. Comencemos:

  1. Princesas de Disney for-Ever: En esta cajita entran todas aquellas mujeres que vieron las películas de Disney, las vivieron, se disfrazaron, las jugaron y no las superaron. Se la pasan el día cantando las canciones de las películas y pues buscan el príncipe azul ¿Qué pasará? Sencillo, decides que ya no serás más así, y después de la primera tarde “especial” en algún hotel “bonito” esperaras el “vivieron felices por siempre”, como no llega te enrollas. Consejo: Be honest! Y no te busques este tipo de rollos y como ñapa lee lo que dice Toto, él lo dice mejor que yo.
  2. Mal pegue: Esta cajita, así como la anterior, generará que un par de amigas se molesten conmigo –sorry chicas, lo hago por ustedes-. Esta es la típica niña que aún recuerda cuando estaba en tercer grado y le pegaron, lo malo no es que lo recuerde… Lo malo es que LLORA al recordarlo. Ella en su cuarto todavía tiene afiches de los BackStreets Boys y en Twitter sigue a todos sus artistas de la adolescencia, y les habla. Digamos que le cuesta un poco aquello de “supera y avanza” ¿Qué pasará? Comienzas diciendo: “No me afecta”, te unes más afectivamente porque “son amigos” y después de meses el te cambia y tu tardas más meses en superarlo. Consejo: For real, consigue ayuda profesional y aléjate del perfil de hombres que no busca relaciones.
  3. Jimmy Neutrona: Esto es porque hay un tipo de mujer que tiene química con todos, según ella. Todos los hombres la miran, la desean y se enamoran, según ella ¿Qué pasará? Terminará teniendo no uno, ni dos sino tres sex partners, te sentirás mal contigo misma y te deprimirás sólo para buscar más. Consejo: Quítate el disfraz y reconoce que tu autoestima y ego están golpeados, huye y pasa más tiempo contigo.
  4. Hombre-Dependiente: Todas tenemos una amiga que es incapaz de hacer algo sola, desde comer hasta irse al cine pasando por “auto-complacerse” en todos los sentidos. Si no hay amigos para hacer algo se quedará en casa deprimida, si  no le abren la puerta del carro se queda adentro o afuera (según sea el caso) ¿Qué pasará? En una noche de borrachera decidirás “cambiar” e irte con el primero que te pique el ojo, al día siguiente te irás a tu casa y como desesperada comenzarás a escribirle y preocuparte porque “vivimos en una ciudad insegura, cómo es que no se reporta”, evidentemente ya espantaste al niño. Consejo: Tienes que estar clara de que eres así y advertirle a la persona que salga a tomar contigo que no te deje irte así la amenaces de muerte.

Chicas, tranquilas, no hay nada malo en estar en alguna de estas casillas (o no estarlo) lo importante como siempre es que podamos vernos tranquilas al espejo, dormir sin pesadillas y estar despreocupadas porque ya sabemos en qué tipo de categoría estoy.

No está mal tampoco tener un sex partner, siempre y cuando ambos lo sepan manejar sin preocupaciones, compliques o “citas” porque somos amigos.

¿Cómo leernos desde el BlackBerry? [En 3 pasos]

8 Aug

Chicas, este no es nuestro post del día de hoy es sólo una guía sencilla porque hemos recibido muchos comentarios porque al parecer hay una falla con el blog desde el BlackBerry, pero lo resolvimos. Tenemos varias opciones para ustedes, la primera de esas es que se subscriban al blog, de esa manera les llegarán los post a directamente a sus correos electrónicos y será mucho más sencillo leernos. Sin embargo, la manera de hacerlo desde el BlackBerry es la siguiente:

1. Entra en el navegador.

2. Presiona el símbolo de BB (Menú) y haz click en “opciones”.

3. Entra en “Configuración Brower” y Haz click en “Support JavaScript”

¡Listo!

Ya puedes leernos desde la comodidad de tu BlackBerry.

Espera, como todos los lunes, nuestro post de esta noche.

Saludos,

Bati, Ami, Lau.

Neuronas de más. ¿Gramos, de menos?

5 Aug

Por Beatriz González (@batita_gonzalez)

Ellen West escribió un día en su diario: ‘’Dos cosas me torturan, el hambre y el miedo a engordar’’.

¡Vaya frase!

Ella, como tantas mujeres sucumbió ante la imagen que nos venden las revistas, ante lo rostros de mujeres altas como Secuoyas y flacas como espárragos. Ella cayó víctima de los estereotipos que los medios, Hollywood y los concursos de belleza nos venden a tres por mil.

Y creo que de verdad entre tanta dieta, que si la Atkings, la de los puntos, la del té chino, entre tantos gimnasios, tanta acupuntura y tanta mesoterapia hay algo que nos está fallando.

¿Qué pasó con la bonita costumbre de querernos y aceptarnos como somos? ¿A dónde se fueron las campañas en las que veíamos mujeres saludables y felices? ¿Es que acaso estar más cerca de la ‘’gordita simpática’’ que de la ‘’femme fatal’’ genera menos derechos?

Pues yo creo que es hora de revisar si debajo de todo el photoshop, las liposucciones, las horas de gimnasio, y todas esas cosas que hacen las modelos y artistas para verse ‘’así de bien’’ se esconden mujeres felices, conformes y satisfechas con ellas mismas.

De verdad que es algo bastante injusto saben, una aquí matándose de hambre, contando las calorías, esmerándose para tener ‘’ tallas y gramos de menos’’ y a todas esas mujeres que consideramos ‘’cuerpos perfectos’’ les retocan las fotos. Irónico, ¿no?

Nos empeñamos tanto en ser algo que no somos, y descuidamos eso que si podemos mejorar, andamos torturándonos para entrar en un vestido talla cero, en vez de agradecer que tenemos un cuerpo que está sano y que funciona.

Y vamos, pueden llamarme alarmista, pero yo creo que es mejor tener un cuerpo saludable, adecuado en peso y estatura, proporcionado. Creo en alimentarse bien, en tener neuronas de más en vez de gramos de menos.

Aplaudo muchísimo que hayan iniciativas para que nosotras estemos cada vez más cómodas en nuestra propia piel, más no creo que supeditar nuestra vida al peso que tenemos sea lo que nos haga más felices.

Por último, te invito a abrazar tu feminidad. Sí, sin complejos, que te lo digo yo, que mido un escaso metro y medio.

Etiquetas del Siglo 21

2 Aug

Imagino que han existido siempre. Sin embargo, este auge de las redes sociales y las comunicaciones hace que se ponga de manifiesto de manera tal que hasta yo misma me pregunte: ¿Cuál es la etiqueta que tengo en ese momento?

Y es que esta cuestión de las etiquetas tiene que ver con el nuevo estado de las relaciones, que desde que Facebook daba la opción de “It’s complicated” me he preguntado: ¿Cuántas etiquetas más podemos tener? Así que aquí les traigo mi acostumbrada lista a ver qué tan sinceras son y en cuál están:

  • Gheller-Bing: dícese de aquellos amigos que salen juntos, se dan besos en la boca, se agarran las manos, duermen juntos, tienen relaciones, conocen a los familiares y amigos del otro pero… “Somos sólo Amigos” o SSA. Los SSA son aquellas parejas que viven por la vida engañados que son eso sólo para no generar problemas porque las “etiquetas” generan presión y dañan la relación. Solución: Amiguitos, las etiquetas dañan sólo si ustedes quieren.
  • Tribianni Mode ON: Esta etiqueta lleva por nombre “Mi Sex Partner”.  Es decir, es la que le ponemos a ese amigo con el que salimos sólo para vernos en algún lugar sólo y pasar un rato chévere, portarnos mal y no complicarnos más. O sea que no le escribimos sólo para saber de él –a menos que sea con una foto o invitación provocadora- y mucho menos lo invitamos  a nada con nuestros amigos. Solución: Nena, si te sientes bien con él y el pure sex, don’t worry, be happy, no label on him.
  • Ross-Rachel: Evidentemente esta etiqueta está relacionada con aquellas que cada vez que comienzan a salir con algún chico nuevo ya están pensando en la casita y ya quieren ponerle la etiqueta de “in a relationship”. Esto ocaciona en la mayoría de los casos que el niño en cuestión corra.
  • Phoebe Relax: Definida por la etiqueta que muchas veces nos ponemos a nosotras mismas cuando decidimos estar simplemente relax, sin preocupaciones, sin apuros y si llegan un sex partner chévere, si llega un posible novio chévere también, pero no anda pendiente de poner etiquetas.

¿Qué tal si nos dejamos de etiquetas y comenzamos a disfrutar lo que tenemos?

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