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Un clóset lleno de nada

23 Aug

Por Beatriz González (@Batita_Gonzalez)

Viernes tipo siete y media de la noche. Una chica en toalla, recién bañada se dispone a ver que outfit va a usar en un par de horas para irse de fiesta por ahí. Abre el clóset y allí, entre ganchos y gavetas aguardan faldas, pantalones, vestidos, jumpers, camisas, camisetas, franelillas, tops, shorts, pescadores, leggins, sandalias, tacones, medias y un sin fin de accesorios listos y dispuestos para crearle el “look ganador de la noche”.

 Viernes, ocho de la noche. El mismo escenario, salvo que ya el clóset no está del todo ordenado y pareciera que un monstruo hubiera escupido la ropa en todo el perímetro del cuarto. Nuestra chica se ha medido más de 4 conjuntos e infinitas combinaciones, ha pedido ayuda, ha consultado con el espejo, con sus amigas, y casi con el consejo de ministros de la República de la Moda. Y sigue en toalla, los minutos pasan, y su plan de viernes por la noche se va alejando cada vez más.

Viernes, ocho y media de la noche. La chica empieza a colapsar, está frustrada, nada le gusta, ni la convence y ya harta de deshojar la margarita de la ropa, llama por teléfono para cancelar el plan, soltando la tan trillada frase:

“No, no voy a ir. Es que no tengo NADA que ponerme”.

Todas, en algún momento hemos sido esa chica, el día es lo de menos, hemos sido esa chica un sábado al mediodía, o un martes en la tarde. Pero hemos estado en la misma situación y hemos dicho la misma frase “no tengo nada que ponerme, nada, nada que ponerme”. Y hemos visto mil veces nuestra ropa, y nos hemos probado todo lo que tenemos a la mano.

Es inexplicable como teniendo tanta variedad de ropa, aún insistamos en esta frase. ¿Será que tenemos un clóset lleno de “nada que ponernos”?

No, la respuesta es no. Es que somos caprichosas, volátiles y a veces no sabemos como variar y jugar con las piezas de nuestro guardarropa, pero no hay porque sucumbir al pánico, ni mucho menos tenemos que dejar de salir solo porque no tengamos la combinación perfecta.

Y ya me dirán “seguro esta jeva tiene el clóset de las hermanas Kardashians y por eso no me comprende”, pero no. Tengo un clóset normal, como el de cualquier chica en sus veinte, pero tengo creatividad y una computadora con acceso a Internet, por lo que puedo revisar combinaciones y tratar de emular un look que me guste con lo poco/o mucho que tengo en mi clóset.

La solución, queridas lectoras es ser versátiles, y estar al día en cuanto a tendencias sin mortificarnos mucho, por lo que les recomiendo no solo las revistas de moda, sino un par de websites donde pueden inspirarse.

Para que nunca más cancelemos planes por no tener “nada que ponernos”.

Websites: Polyvore.com // http://nanysklozet.blogspot.com

De romances mediocres y fantasías

11 Aug

Por Beatriz ”Batita” González (@batita_gonzalez)

La que no precise un poco de fantasía que se atreva y tire la primera piedra.

Vamos, no nos engañemos, la mayoría de nosotras -ya sea influenciada por los cuentos de hadas, las canciones pop, o las comedias románticas- precisamos, queremos y exigimos un poco de romanticismo. Un detalle inesperado, un gesto caballeroso, una cita bien planeada, un escape en pareja a cualquier lugar, un mensaje al Blackberry cargado de sentimientos.

Un detallito de esos espontáneos del tipo ”estaba pasando por la vitrina, lo vi y decidí comprártelo”. Una nota de voz diciendo ”pon la emisora tal, que están pasando tú canción favorita”.

No lo podemos negar, es cuestión de nuestras hormonas y de la forma en la que fuimos criadas. Nos grabaron eso en el código genético y ahora en este siglo no sabemos qué hacer cuándo el pejelagarto de turno no tiene ni un solo detalle para con nosotras. Anda, tampoco es que les pedimos carteras LongChamp, o un vestido de Custo Barcelona.

Lo único que queremos es que nos demuestren con hechos, palabras y uno que otro regalito que nos aprecian, que piensan en nosotras.

 Y claro está a veces todo se desarrolla de una manera tan casual que una no sabe realmente en que momento está en orden esos de los detallitos, y nos volvemos un ocho, porque queremos ser relajadas, y muy del siglo XXI, pero también se nos remueve la doncella del siglo XV que llevamos dentro, y miramos un chick flick un viernes en la noche y decimos ”ay, que lindo, le hizo un cd con canciones románticas”, pero a los 5 minutos, hablamos con el chico en cuestión le mandamos la señal confusa de ”No vale, no tienes porque molestarte…¿detalles?, si estamos bien como estamos”.

Todo por no asumirnos como las románticas que somos.

No sé ustedes, pero yo prefiero dejarlo en claro. Me gustan los detalles, me encanta sentirme querida, porque para tener orgasmos, ya sé como tenerlos por mi misma.

Vamos, sedúzcannos. 

Así que aplícate, que para un romance mediocre, pues prefiero un touch’ and go.

No estábamos muertas

3 Apr

Tampoco de parranda…

 

Hemos vuelto, el trío del Siglo XXI ya se mega activó nuevamente, así que mañana podrás volver a leer -y sin interrupciones, más indicación sobre cómo ser mujer y no morir en el intento.

 

 

 

Por ahí se viene un post sobre “La transformación de Shakira”, “Carta a los hombres sobre las mosquitas muertas” y muchísimo más.

 

 

Así que no esperes mucho, subscríbete a la página y mándasela a todos tus panas, amigas y demás mujeres que quieran saber cómo somos las mujeres del Siglo XXI.

 

Besitos,

@Batita_González, @LauSolorzano y @AmandaIsabel87

Traducción Simultánea

11 Mar

Por Beatriz González (@batita_gonzalez)

Es verdad que las mujeres somos complicadas, y que disfrutamos del drama en pequeñas dosis. También es cierto que entendernos cuesta un poquito, pero vamos, que los hombres tampoco son tan básicos como creemos.

Así que me decidí a tratar de analizar las frases que algún sujeto me ha dicho en algún momento o que he utilizado impunemente por ahí,  para traducirlas del ‘’masculino/femenino’’ al castellano a ver si de esa manera podemos dejar el zapping afectivo lleno de encuentros intermitentes y pequeños y nos enfocamos en una relación medianamente funcional.

‘’Acabo de salir de una relación larga’’. Significa; ‘’esto no va a pasar de un touch and go’’. ‘’Necesito un tiempo’’ podría traducirse fácilmente en un ‘’ tengo a otro(a) pero aún no quiero que te marches del todo, porque no estoy seguro(a) que funcione mi segundo frente’’.

Además de esas frases hay pequeños diálogos que necesitan una especie de traducción simultánea:

(Nota de la autora: Los personajes de esa conversa pueden intercambiarse.)

-El: ‘’A ver cuando nos vemos’’.

-Ella: ‘’La semana que viene, el martes?’’.

-El: ‘’Mmm, la semana que viene, bueno, yo te llamo’’.

-Ella: ‘’okey, espero tu llamada’’.

En resumen, That’s not going to happen’. Así se simple. Si se quiere un plan se lanza una propuesta concreta, día, hora, plan… no es tan difícil.

‘’Eres pana’’, se traduce el 80% de las veces en un ‘’no eres mi tipo’’. Y la clásica ‘’seamos amigos’’ es un puñal directo al corazón que se traduce en un ‘’no me gustas, no te quiero lejos, quiero contarte siempre de mis desvaríos amorosos mientras escuchas pacientemente y me das refuerzo positivo’’.

Si quieres a alguien díselo, si ese alguien te quiere, pero no lo quieres de vuelta, díselo de una manera honesta pero delicada. Tenemos una boca para hablar y miles de cosas para decir, entonces dejemos la pendejada de hablar en clave.

Es más, si dejáramos el asunto de tener que leer entre líneas no tuviéramos tantos fracasos amorosos, no nos andaríamos con rodeos y podríamos ser un poco más honestos y felices. Si habláramos claro y raspao’ si pudiéramos comunicarnos mejor y no lidiaríamos con la angustia perenne de no saber como actuar ni que decir.

Soy mujer y me encanta serlo.

7 Mar

Tuve que cambiar mi artículo de manera inmediata y posponer el que tenía pensado, después de notar que algunas personas me llamaban: Feminista.

Obviamente, una persona que ha tenido que leer sobre el bendito feminismo pega un grito como este: ¿Feminista YO? ¿Y tu teoría de donde salió de la Vouge o la cosmo[1]?  Y ahí llegué a la conclusión de: la culpa es de las marcas.

Pues sí, sin ton ni son comenzaron a decirme que por escribir sobre las mujeres –gremio al cual pertenezco y conozco bastante bien, me estaba convirtiendo en una feminista loca aunque en mis artículos nunca hablara mal de los hombres sino todo lo contrario, aunque no hablara de dependencia de género sino claridad en la vida, aunque no me dedicara a más que leer sobre tips de maquillaje y vestiditos de verano.

Así que, después de mucho pensarlo (En un vuelo de 8 horas destino Madrid), me senté trasnochada y con el maquillaje corrido a escribirles estas cosillas.

No creo que “feminista” sea el término adecuado, obviamente tal y como la mayoría de las palabras ha perdido su verdadero sentido, pero digamos que las feministas son esas mujeres de los siglos pasado que se dedicaron a creer –sin fundamentos reales- que no necesitaban un hombre para vivir y cuyo autoengaño llegó a tal punto de pensar que sin ellos estarían incluso mejor, total existía la inseminación artificial y los vibradores ¡ja!

Queridos lectores, esta chiquilla que está del otro lado de la pantalla escribiendo, que decidió comenzar este proyecto, no es más que una tipa que  -con sus inseguridades y demás- nootó un día que era mujer y le encantaba disfrutarlo. No para manipular a los hombres, no para creerse más, no para ser esclava de la moda y el maquillaje, sino para ser feliz tal y como es, para conocerse mejor y descubrir esas cosas que la haría seducir a todo aquel que quisiera, para disfrutar de un hombre cuando quisiera, pero también para enamorarse cuando le tocara. Para ser inteligente y buena ama de casa, para ser la combinación perfecta entre Susanita y Mafalda.

Ser mujer es lo mejor que me ha pasado y, aunque por mucho tiempo lo había negado, no puedo explicarles lo feliz que fui cuando descubrí todo el potencial que había en mi. Ser mujer es disfrutable, siempre y cuando no nos quedemos metidas en casillitas y etiquetas que nos ponga la sociedad. A mí, en particular, me ha puesto ya bastantes y cada vez que descubro una nueva de esa gente que “supuestamente me conoce” noto que más lejos de la realidad no podrían estar.

En fin, soy mujer y lo disfruto. Me maquillo, me arreglo y uso converse, pico el ojo y bailo cuando quiero, me enamoro y me entrego, así soy, así me descubrí. Así que los invito –a quienes me llaman feministas y a quienes no- a descubrirse ustedes primero antes de hacernos la vida imposible a los que ya somos felices como somos.

Mientras ustedes piensan en eso, yo sólo les diré: Soy


[1] Ambas revistas las leo y las disfruto

 

“¡Eres perfecta, pero NO!”

26 Feb

Por Amalia C. Furlato (@AmaFurlato).- “¡Eres perfecta pero NO!” seguro les han dicho esto alguna vez, o lo han escuchado comentar de alguna amiga.

A mi me ha pasado todo el tiempo, desde que tenia 12 años aproximadamente la mayoría de mis mejores amigos eran hombres, tanto que me trataban como a uno mas de ellos, gracias a esto aprendí a ser muy independiente, a no esperar que me abrieran la puerta del carro, a servirme mis tragos en reuniones amistosas, a armar la carpa, cargar la cava cuando se venía un campamento, a cambiar un caucho (cosa que lo he hecho más de 2 veces), a encender el carro empuja’o, a manejar 10 horas en carretera con un copiloto del sexo masculino.

Pero también a recordar los cumpleaños, las reuniones, los pendientes y responsabilidades de él, a cocinar (y muy bien cabe destacar)   a ser cariñosa,  atenta, preocupada, y siempre tener la respuesta y solución indicada a todos sus rollos…

¡En fin! a no esperar a que llegue un hombre a solucionar mis problemas y desavenencias, es por todo esto que a mujeres como yo nos dicen “Las Súper Mujeres” y cuando se nos acerca un tipo tarde o temprano, casi siempre  más temprano que tarde el tipo en cuestión deja la peluca diciéndote ¡eres perfecta pero NO!

¿Por que? ¿Cual es el miedo? Nosotras no somos vampiras para que salgan corriendo, simplemente queremos a alguien que nos quiera ¡Somos MUJERES! Tenemos nuestro corazoncito.

Ni siquiera pedimos que nos entiendan (eso es imposible) será mucho pedir un poco de cariño, o es que el seamos tan “SUPER” les da en el ego, o serán menos machos por tener a una SUPER a su lado, pues les informo que no sucederá ya que necesitamos de ustedes tanto como ustedes de nosotras.

Tranquilas chicas si hay quienes las prefieren SUPER como la Surfer Girl de Asier Cazalis , solo hay que saber esperar…

Paradigmas entre dientes

18 Feb

Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

Todas lo hacemos. Unas veces más seguido que otras.

Lo peor es que sabemos que todo sería más fácil si dejaramos de lado
los complejos, la pena, o el miedo e hicieramos completamente lo
contrario, pero no, nos encanta el drama.

Si tan sólo nos pusiéramos los pantalones y le dijéramos a nuestras
personas especiales lo que sentimos y pensamos estoy segura que la
vida sería distinta. Me hace preguntarme a veces…

¿Qué pasaría si le dijeramos a nuestra pareja todo lo que
verdaderamente nos molesta en lugar de sacar esa helada sonrisa de
poker que aparenta que todo está bien?

¿Qué pasaría si le dijeras a tus amigas qué tan mal partido te parece
el nuevo chamo con el que están saliendo?

¿Sería posible?

Está como preconcebido que en el mundo femenino todo se dice entre
líneas, maquillado y perfumado, como en la escena de mean girls donde
Lindsay Lohan se las imagina peleando como leonas.

Pero creo que vale la pena preguntarnos antes de morder la lengua si
lo que tenemos que objetar podría hacer una diferencia positiva? Quién
sabe, quizá el s-xxi sea el momento de romper con el paradigma de que
las mujeres no decimos lo que pensamos.

Bella, sencilla e inteligente ¿Difícil?

16 Feb

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano) .- Definitivamente ser mujer en este siglo es una cuestión bastante complicada. Nos bombardean con publicidad llena de tipas perfectas, sin ojeras, duras, con lolas, cabello perfecto. Además, como si fuera poco son la mamá adorada, la esposa sexy y la amiga incondicional, o sea algo que sólo photoshop y la publicidad pueden lograr.

Lo peor del asunto es que quienes “compra” estas cosas, no son los hombres, nada que ver. Somos nosotras mismitas que salimos como locas a hacerle caso a cuanta vaina vemos en TV. Entonces vivimos el día preocupadas. Que si los 4 litros de agua, que si la crema, que si el catálogo de  Cyzone o cualquier otra cosa que nos haga ver bellas en dos minutos, caminar media hora, dormir ocho, el pepinillo para los ojos, la Pepsi Light, cero dulces y 2 horas semanales en la peluquería (mínimo). Esto sin contar que: Tenemos que ser cuaimas, pero en la medida exacta, estar ahí para la amiga, asistir a festivales, ser super eficientes en la oficina, hacer mercado ¡UF! Ya me cansé.

Y… Para mas colmo sacan el librito ese de “los caballeros las prefieren Brutas” como para darle más trabajo a una ¡Qué tortura! Claro, el cumplimiento de estricto de todas estas locuras no garantiza su éxito, por eso de que lograr el equilibro es difícil, el Yin y el Yang.

Ahora bien, supuestamente tenemos soluciones prácticas (ja) que podemos encontrar si leemos: Vouge, la biblia (la COSMO), Vanidades, el horóscopo, consultar los astros -sobretodo mercurio-. También tenemos que estar al día con el periódico, porque seguro a él le da por comentar las noticias, ver el Twitter, el Facebook (esto para espionaje interno), revisar el mail, contestar las invitaciones. Estar al tanto de los próximos juegos de fútbol, beisbol, basquet e incluso ajederez ¡Tebokan por favoooor!

¡Calma! porque no es tan complicado realmente, seguro te enamoras y  haces automático, como quiero no quiere la cosa pues, después…Él engorda, se descuida y hasta deja de pararte un poco; pero lo cierto mi querida amiga del siglo XXI es que el día que ese hombre tiene un gesto lindo usted se derrite. Pero este siglo nos ha traido otras cosas, una de ellas es que todas estas loqueras si las terminas haciendo más por ti que por él serás de esas mujeres felices que andan por ahí por la vida, pero nuevamente: No exageres, no queremos que termines sola como la una.

No somos autoayuda, o por lo menos no de la aburrida; medítalo chica, ser mujer no es tan complicado, sólo amamos el drama.

 

¿Y los que no las prefieren brutas?

4 Feb

Por Amanda Quientero (@amandaisabel87) La dinámica del S-21 nos engaña constantemente haciéndonos pensar que ya no hay que analizar las cosas, simplemente “siguiendo estos tres pasos usted se convertirá en un solicitado políglota/una miss universo/un cheff profesional” (not!). Creemos que ahora todo viene en cajitas con recetarios para que todo quede perfecto sin hacer el más mínimo esfuerzo físico o mental, el problema es que las relaciones humanas aún no han sido industrializadas; y ahí comienzan los estrellones.

Entre mis recetas favoritas está la de “los caballeros las prefieren brutas”, y dicho estereotipo no puede sino venir acompañado por sus respectivos contornos: “a todas les gustan las rosas rojas”, “todas quieren que les lean poesía” y “cualquier mujer moriría por una caja de bombones el día de San Valentín”.

¡Pues no! Ni las mujeres son brutas, ni los hombres las andan buscando brutas; ahora, dóciles es otra cosa. A muchos hombres les encantan las mujeres dóciles, porque los hacen sentir como los machos alpha de la manada, y eso está bien porque para las mujeres un tipo que es capaz de proteger y decidir es muy sexy, pero no todos los casos son iguales.

Por ejemplo, poco a poco la figura de la cuaima se ha perfilado en la sociedad moderna de la mano de la liberación femenina, a mi entender una cuaima es simplemente una mujer no dócil ¿y se han dado cuenta de cuántos hombres las prefieren no dóciles? ¡Son muchísimos! Mi observación personal es que tiene mucho que ver con su figura materna, así que chicas, si quieren ver qué tanto chance tienen con un tipo pregúntenle sobre su madre, suele haber una buena correlación, y no por casualidad de la vida sino porque como escuché una vez en una obra malísima: el hombre sólo está preparado para un tipo de psicosis, la de su madre.

Luego el problema no es de preferencias, la cuestión está en que las mujeres no dóciles suelen querer estar fuera de los estereotipos y sus contornos, por lo tanto un tipo le llega con una rosa roja y ella sólo tiene dos opciones: si le gusta pensar “qué lindo que al menos hace el esfuerzo”, o si no le gusta pensar “pobre carajo”. Es así de simple.

Entonces, si cada uno de nosotros es distinto y no hay recetas para relaciones perfectas las mujeres deberíamos quitarnos el complejo de que “ellos nos prefieren brutas”, y dedicarnos a explorar al que tenemos en frente, ver qué le gusta y con qué grado de docilidad las prefiere porque tarde o temprano la no compatibilidad va a explotar. Los hombres por su lado dejar de guiarse por los clichés hollywoodenses, conocerse a sí mismos poniéndose el docilómetro y conocer a la persona con quien quieran estar, total todos queremos evitar a toda costa terminar siendo el “pobre carajo”.

Aclaratoria para comenzar

2 Feb

Definitivamente después de pasar hora, días y meses tratando de explicarle a mis amigas cómo es que funciona eso de ser mujer en el Siglo XXI decidí que tenía que abrir este espacio para dedicarme casi exclusivamente a esto: a escribir cosas que nos ayudaran. Incluso a mi misma cuando se me borran de la cabecita

Así que, amigos y amigas, todos unidos en la web, bienvenidos a mi nuevo espacio… Mujeres del Siglo XXI: Cómo ser mujer y no morir en el intento.

 

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