Tag Archives: hombres

Envidia y mujeres: 4 combinaciones peligrosas

26 Aug

Mujeres y envidiaPor Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Últimamente he tenido una gran fuente de inspiración en lugares donde es fácil conseguir contenido: Mis clases de Yoga, Pilates y Spinning. He encontrado temas para hablar aquí o en mi blog personal o simplemente temas de “cháchara” con mis amigas. Sin embargo, creo que no pensaba encontrar ahí un tema que me divierte tanto: La envidia femenina. Yo inocentemente creía que las mujeres iban a su clase y ya.

Es bien sabido que “entre bomberos no se pisan la manguera”, esto sólo aplica a los hombres (Sin importar el tiempo que tengan conociéndose) y para algunas amigas, ojo, sólo algunas. Ahora leerán una lista que define 4 combinaciones altamente peligrosas que desatan la envidia de las mujeres logrando que hasta las Diosas del Olimpo se molesten. Espero que lo disfruten y se sinceren con ustedes mismas:

  1. Mujeres y hombres: Este evidentemente es el tipo de envidia más común entre las féminas y tiene que ver con aquello que se desata una vez que dos mujeres se fijan en el mismo tipo, amigo, jefe, etc., cualquier hombre es motivo de pelea, discusión, garras y por supuesto Envidia. Si esta lo tiene, si yo lo quiero. En fin, chicas seamos sinceras, muchas veces tenemos envidia porque la amiga consiguió novio o tuvo algo con el niño que más queríamos en la universidad. O sencillamente porque tiene un grupo de amigos geniales y pues, atacamos con nuestras “armas” -mejores o peores- para tratar de quitarla de ese mundo de perfección.
  2. Mujeres y trabajo: Esto a mi no me ha tocado (Gracias a los Dioses griegos), pero hablando con una amiga el otro día me comentaba lo impresionantes e insoportables que pueden ser las mujeres detrás de un ascenso en una compañía. Son capaces de todo, descalificarte personalmente, bloquearte proyectos para que no salgan e incluso salir con el jefe para “ganar” el ascenso. Mosca, porque la verdad es que hay mujeres (del siglo pasado evidentemente) que están dispuestas a todo.
  3. Mujeres y Ejercicio: He notado en mis clases, sobre todo en Spinning que no importa si eres vieja, joven, gorda, normal o estás buenísima, la mayoría de las mujeres te mirará diciéndote: “¡Ja! Pobre, no puede completar la serie”, “¿Esta niña tiene que venir a hacer spinning aquí para que mi marido la vea?” y cosas por el estilo. Es lo que fácilmente leo en la mirada de casi todas las mujeres en la clase cuando dejo de lado la concentración sólo para encontrar temas para el blog. Es impresionante, pero parece que hay mujeres que nunca están del todo contentas con lo que son o lo que hacen.
  4. Mujeres y ropa: Tal y como lo dijo Batita el su post del lunes, hay mujeres que sencillamente viven comparándose con otras con un poco más de creatividad (o herramientas digitales) y se quejan de no tener nada que ponerse. Este tipo de fémina es la que corre desesperada a comprarse la misma falda que fulanita pero en otro color sólo porque ella también lo tiene que tener o que destruye los atuendos de otras porque “a ella todo le queda mejor”. La verdad es que no, la gente se viste como quiere y sí, podemos ser críticas en ciertos criterios, pero creo que sólo a ciertas personalidades le queda bien “todo”, el resto de nosotras tenemos ropa que nos favorece y nos desfavorece.
En fin, creo (obvio) que todo este tipo de envidias están directamente relacionados al autoestima, amor propio, confianza, seguridad en ti o como lo quieras llamar. Deja de ver y compararte con la que tienes al lado y siéntete confiada y segura de que eres U.N.I.C.A.=Una Niña Inigualable, Capaz, Auténtica.

5 reglas que una mujer puede/debe romper en esta época

16 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Conversando con mis amigas sobre qué tema podía tratar en mi próximo post me comenzó a surgir la idea de esas reglas absurdas que por los siglos de los siglos (amén) hemos cumplido como si nuestra vida dependiera de ello. La verdad es que sí, hay unas cuantas reglas que pues debes cumplir, digamos no matarás (ni te matarás) es una de ellas, pero vale tenemos un montón de otras que cuando las analizas bien son hasta absurdas.

Pensando en el tema de las reglas comencé a descubrir que a lo largo de la historia (por lo menos desde que la estudio) la mayoría de las reglas deben ser cumplidas por las mujeres por aquello de “la sociedad”. Así que recordé un ensayo que hice en la universidad sobre una comparación entre el Siglo 21 y el Siglo  XVI (siglo del renacimiento), todo esto me llevó a plasmarles aquí 5 reglas. Comencemos.

  1. Tacones ¿Para qué?: A pesar de que a muchas les encante andar en tacones, bien sea por formalidad, por amor, por trabajo, lo cierto es que suelen ser incómodos (y no me digan que no). Antes se acostumbraba al ir a una fiesta que los tacones era lo último que una mujer se podía quitar, perdía la elegancia, el glamour. Olvídense de eso, lo mejor que pueden hacer es verse bellas en tacones las primeras dos horas (yo sólo aguanto una) y después de ahí sacar el arma secreta: unas sandalias chatas plateadas o que combinen con el vestido.  Al día siguiente estarán como nuevas. Admeás creo que los tacones tienen su momento.
  2. Los colores ¿Cuáles?: Salvo la regla de que para una boda o quince años no te puedes vestir de blanco porque opacas a la novia, me parece que todas las demás reglas se deben romper. Aquello de “colores de día”, “colores de noche” es un invento de algún diseñador de moda, pero ya que estamos en algo parecido al renacimiento donde todo está permitido y donde comenzamos a renovarnos está permitido ser creativas. Mi color es el rojo y créanme que a donde voy llevo conmigo algo rojo.
  3. Hombres ¿Cuándo?: Esta regla la rompieron nuestras mamás, probablemente no nuestras abuelas, pero sí con nuestras mamás y la liberación femenina, la píldora anticonceptiva y demás comenzaron a generar una grita en esta norma, aquella de “debes llegar virgen al matrimonio”. Digo, que si son felices y les provoca pues adelante, eso sí a cuidarse porque el mundo está sobre poblado de niños “metidas de patas”.
  4. Ropa ¿Ponerme eso?: El mundo ha cambiado y con él la moda. Chama, déjate de rollos y ponte lo que te dé la gana, cómprate esos pantalones que se usan para hacer Yoga y póntelos para ir al cine, guarda los lentes aburridos y compra los divertidos que te hacen feliz. Ser mujer del siglo 21 implica descubrir lo que eres, cómo eres y saber que todo eso se proyecta. Así que la próxima vez que estés en una tienda COMPRA lo que quieras sin pensar en “Susanita qué dirá sobre esto”. Ya el mundo se encarga de generar fábricas de mujeres, no comencemos nosotras a crearlas también.
  5. Dieta ¿Con qué se come eso?: A ver, aquí no quiero que entremos en polémicas; yo misma estoy “haciendo” dieta en este momento y es que esa dieta consiste en comer sano y balanceado, pero también consiste en sentarme en Ávila Burger y pedir una hamburguesa, comer chocolate, etc., pero también hacer ejercicios. En muchas épocas y culturas se ha creído que la mujer es más bella gorda o flaca. La verdad es que la belleza en esta época va de la mano con sentirte feliz contigo. No importa si eres una MMC o una MM o sencillamente si estés preparándote para casarte, lo  importante del asunto es que te sientas sana y feliz.

Justo ahora comienzan a ocurrírseme más de estas, pero quiero escucharlas a ustedes ¿Qué regla puedes romper en esta época?

4 Tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner

9 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano) .- Hoy estaba un poco bloqueada para escribir y no lograba dar con un tema que me inspirara a escribir y “enlistar”. Sin embargo, saliendo de la clase de Yoga y caminando al metro recordé que hace aproximadamente un mes una amiga (que no está tan del todo dentro de este siglo) me sugirió hablar de los “amigos especiales”, pero para mí es mejor llamarlo todo por su nombre así que aquí les dejo mi listilla de 4 tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner.

Recordemos antes que la principal característica dentro de este grupo de mujeres del siglo 21 es que nos aceptamos y reconocemos tal como somos. Nos miramos en el espejo y nos sentimos tranquilas con lo que somos sin importar si la imagen nos gusta o no, digo si no les gusta pues a hacer ejercicios y comer sano, pero si les gusta punto para ustedes. Comencemos:

  1. Princesas de Disney for-Ever: En esta cajita entran todas aquellas mujeres que vieron las películas de Disney, las vivieron, se disfrazaron, las jugaron y no las superaron. Se la pasan el día cantando las canciones de las películas y pues buscan el príncipe azul ¿Qué pasará? Sencillo, decides que ya no serás más así, y después de la primera tarde “especial” en algún hotel “bonito” esperaras el “vivieron felices por siempre”, como no llega te enrollas. Consejo: Be honest! Y no te busques este tipo de rollos y como ñapa lee lo que dice Toto, él lo dice mejor que yo.
  2. Mal pegue: Esta cajita, así como la anterior, generará que un par de amigas se molesten conmigo –sorry chicas, lo hago por ustedes-. Esta es la típica niña que aún recuerda cuando estaba en tercer grado y le pegaron, lo malo no es que lo recuerde… Lo malo es que LLORA al recordarlo. Ella en su cuarto todavía tiene afiches de los BackStreets Boys y en Twitter sigue a todos sus artistas de la adolescencia, y les habla. Digamos que le cuesta un poco aquello de “supera y avanza” ¿Qué pasará? Comienzas diciendo: “No me afecta”, te unes más afectivamente porque “son amigos” y después de meses el te cambia y tu tardas más meses en superarlo. Consejo: For real, consigue ayuda profesional y aléjate del perfil de hombres que no busca relaciones.
  3. Jimmy Neutrona: Esto es porque hay un tipo de mujer que tiene química con todos, según ella. Todos los hombres la miran, la desean y se enamoran, según ella ¿Qué pasará? Terminará teniendo no uno, ni dos sino tres sex partners, te sentirás mal contigo misma y te deprimirás sólo para buscar más. Consejo: Quítate el disfraz y reconoce que tu autoestima y ego están golpeados, huye y pasa más tiempo contigo.
  4. Hombre-Dependiente: Todas tenemos una amiga que es incapaz de hacer algo sola, desde comer hasta irse al cine pasando por “auto-complacerse” en todos los sentidos. Si no hay amigos para hacer algo se quedará en casa deprimida, si  no le abren la puerta del carro se queda adentro o afuera (según sea el caso) ¿Qué pasará? En una noche de borrachera decidirás “cambiar” e irte con el primero que te pique el ojo, al día siguiente te irás a tu casa y como desesperada comenzarás a escribirle y preocuparte porque “vivimos en una ciudad insegura, cómo es que no se reporta”, evidentemente ya espantaste al niño. Consejo: Tienes que estar clara de que eres así y advertirle a la persona que salga a tomar contigo que no te deje irte así la amenaces de muerte.

Chicas, tranquilas, no hay nada malo en estar en alguna de estas casillas (o no estarlo) lo importante como siempre es que podamos vernos tranquilas al espejo, dormir sin pesadillas y estar despreocupadas porque ya sabemos en qué tipo de categoría estoy.

No está mal tampoco tener un sex partner, siempre y cuando ambos lo sepan manejar sin preocupaciones, compliques o “citas” porque somos amigos.

Etiquetas del Siglo 21

2 Aug

Imagino que han existido siempre. Sin embargo, este auge de las redes sociales y las comunicaciones hace que se ponga de manifiesto de manera tal que hasta yo misma me pregunte: ¿Cuál es la etiqueta que tengo en ese momento?

Y es que esta cuestión de las etiquetas tiene que ver con el nuevo estado de las relaciones, que desde que Facebook daba la opción de “It’s complicated” me he preguntado: ¿Cuántas etiquetas más podemos tener? Así que aquí les traigo mi acostumbrada lista a ver qué tan sinceras son y en cuál están:

  • Gheller-Bing: dícese de aquellos amigos que salen juntos, se dan besos en la boca, se agarran las manos, duermen juntos, tienen relaciones, conocen a los familiares y amigos del otro pero… “Somos sólo Amigos” o SSA. Los SSA son aquellas parejas que viven por la vida engañados que son eso sólo para no generar problemas porque las “etiquetas” generan presión y dañan la relación. Solución: Amiguitos, las etiquetas dañan sólo si ustedes quieren.
  • Tribianni Mode ON: Esta etiqueta lleva por nombre “Mi Sex Partner”.  Es decir, es la que le ponemos a ese amigo con el que salimos sólo para vernos en algún lugar sólo y pasar un rato chévere, portarnos mal y no complicarnos más. O sea que no le escribimos sólo para saber de él –a menos que sea con una foto o invitación provocadora- y mucho menos lo invitamos  a nada con nuestros amigos. Solución: Nena, si te sientes bien con él y el pure sex, don’t worry, be happy, no label on him.
  • Ross-Rachel: Evidentemente esta etiqueta está relacionada con aquellas que cada vez que comienzan a salir con algún chico nuevo ya están pensando en la casita y ya quieren ponerle la etiqueta de “in a relationship”. Esto ocaciona en la mayoría de los casos que el niño en cuestión corra.
  • Phoebe Relax: Definida por la etiqueta que muchas veces nos ponemos a nosotras mismas cuando decidimos estar simplemente relax, sin preocupaciones, sin apuros y si llegan un sex partner chévere, si llega un posible novio chévere también, pero no anda pendiente de poner etiquetas.

¿Qué tal si nos dejamos de etiquetas y comenzamos a disfrutar lo que tenemos?

Entre mujeres y futbol… tips

29 Jul

Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

Los recientes días de campeonato futbolístico han servido de muchas cosas: elemento esperanzador, prueba de que se pueden alcanzar nuevas metas y también para romper paradigmas; pero sobre todo, para que hombres y mujeres de un continente entero se reúnan frente a una misma pantalla a apoyar a sus respectivas selecciones, cada uno deseando con todas sus fuerzas hacerse merecedor de la copa. Además, me sirvió para observar los garrafales desaciertos de muchas mujeres a la hora de ver el futbol en comunidad y que una mujer del siglo XXI no puede permitirse cometer.

Debemos comenzar por establecer una premisa central: el futbol es un deporte de testosterona, una oportunidad para que hasta el más enclenque de los varones se sienta «macho de pelo en pecho» frente a sus compañeros, es su momento para compartir entre hombres y esa naturaleza debe ser respetada. Dando esto por sentado, listemos algunos errores:

  1. Hacer preguntas sobre los uniformes. Yo sé que la moda rige buena parte de nuestro pensamiento y que tenemos la capacidad de reconocer más colores que Photoshop CS5, pero comentarlos en público suele traer una ola de chalequeos o, en el peor de los casos, la etiqueta de «cotufa».  Pregúntalo de manera individual o coméntalo con otra de las chicas presentes.
  2.  Intentar leer en voz alta los apellidos complicados en momentos importantes. « ¿Estiba-qué?» A todas nos da curiosidad cómo es que nunca se aprendieron una fecha en historia pero se aprenden estos nombres, la posición que juegan y en qué equipos han estado, pero es así. Recomendación: espera a que estén pasando la repetición para preguntar la pronunciación correcta.
  3. Defender al equipo contrario. Si estás en un lugar en el que todos apoyan a un solo equipo y no eres gran conocedora del deporte, recuerda que en ese contexto lo importante no es la justicia ni tampoco la mera participación, lo importante es el sentido de gremio generado al apoyar a un mismo equipo.
  4. Preguntar por jugadores que no están en el partido. Recordemos que existen decenas de copas, torneos, campeonatos y muchos de los jugadores van y vienen de continente. Es por eso que es recomendable estar segura de qué equipos juegan y más importante aún, en qué copa están, así no preguntarás por Messi en un partido España vs. Portugal.
  5. Preguntar cuál equipo es mejor. Este comentario es considerado ofensivo por la tolda masculina; como ya hemos dicho lo importante no es la competencia, sino apoyar al equipo hasta el final.
  6. Cuidado con los gritos. Es importante y altamente recomendable que te hagas parte de la dinámica, te emociones y grites con pasión, pero ojo, trata de que esos gritos no suenen como si el señor del sombrero te ha sorprendido alegremente. En otras palabras, ninguno de tus «ou» debe combinar con «ra-ta-tá».

 

Por último y más importante de todos:

7. Decir la frase «Mi amor, me estoy haciendo pipí ¿me acompañas al bañó?». ¡No, no, no! Suicidio total usar estas palabras fuera del medio tiempo, dile a una amiga que te acompañe, por el bien de tu relación con él y con sus amigos.

No pretendo deciros que ninguna mujer sabe de futbol, que es machista ni mucho menos. Sólo comparto con aquellas que, como yo, no son amantes pero disfrutan de ir a ver un juego en compañía algunos tips generales que sirven para esta Copa y cualquier otra, porque eso de que «qué fastidio ver el futbol con mujeres» es cosa del siglo pasado.

Les dejo esta simpática guía simple de futbol para mujeres.

Hormonas, una realidad

19 Jul

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Hormonas: Se refiere a aquel extraño elemento que una vez al mes nos transforma en seres detestables, bien porque lloramos sin motivo o bien porque nos molestamos hasta porque el sol sale. Durante años hombres y mujeres de todo el planeta han sufrido estos males -mujeres porque lo padecemos y hombres porque no lo entiende.

Aclarado el término, no nos queda de otra más que decirles qué pasa con este tema de las hormonas. Recientemente me encontré metida en ese mundo de hormonas y nunca me tocó enfrentarlo de esta manera. Todo me daba ganas de llorar, no sé por qué, pero yo lloraba. Le escribí a mi mejor amigo, sí tengo uno y no como los del artículo de Amanda y comencé a darme cuenta que las hormonas sólo alteran nuestra locura, así que ahora les enumeraré los tipos de hormonas y sus efectos:

1.- Maggie Simpson sin chupon: No sé si recuerdan que cada vez que a Maggie le quitaban el chupon lloraba descontrolada y sin motivo alguno. Eso es más o menos lo que nos pasa aquellos días del mes en los que sin motivo aparente comenzamos a llorar. Es como si nos quitaran un chupon imaginario y las lágrimas brotaran de nuestros ojos. Solución: Ninguna, puedes regalarle un chocolate, pero sólo si no está a dieta, porque si está llorará. Lo mejor es estar ahí y ya. Consejo: Trata de  no hablar mucho.

2.- Stewie Griffin: ¿Lo conoces? ¡Deberían! Él es uno de los personajes de Family Guy y es conocido por estar lleno de odio contra el mundo. De repente eres la mujer más tranquila y pacífica del planeta y unos días después justo cuando llega tu amiga mensual te das cuenta que estás planificando cómo volar el escritorio de la asistente del jefe sólo porque no te dijo “”buenos días” con una sonrisa. Solución: evitar hacer esas cosas que en estado normal la molesta. Consejo: No le reclames nada, probablemente unos días después lo olvide.

3. Katty Ka-Boom: De todas esta es la más peligrosa, este tipo de hormona se encrusta en el cerebro de la mujer afectada y la convierte en el tipo “bipo”, es decir, bipolar. Ella puede que llore, se ría y esté feliz y un segundo después sinn ningún motivo comenzará a estallar y gritarte o presionarte sin que tu o los que estén a su alrededor lo entiendan. No hay absolutamente nada que puedas hacer, pero nada. Mejor ni te damos un consejo, sólo quiérelas.

Muy poco le escribo a los hombres, pero hoy es una “guía” para que tengan una idea, créanme que mis amigos no la tuvieron fácil esos días de “hormonas”.

¿Qué tiene que ver esto con las mujeres del Siglo XXI? Fácil, que sabemos de su existencia y tratamos de controlar nuestra locura máxima durante esos días. Sin embargo, como todo, puede que ser posible porque somos mujeres y tenemos hormonas.

Hombre Calamar

14 Jul

Por Beatríz “Batita” González (@Batita_González) .- Creo que todos podemos ser desdoblados en algún animal que posea al menos una característica que nos identifique, y creo además que en mis pocos años en el complicado mundo de las relaciones he acumulado bastantes ‘’animales’’ como para ir armando mi propio zoológico o mi propio libro de ‘’fauna silvestre’’. Es verdad, y no es una idea descabellada.

 Me explico; he tenido hombres fríos como peces, escurridizos como serpientes, vanidosos y vagos como loes leones, sabihondos y quejumbrosos como los búhos, cariñosos como los osos, fieles como los perros, astutos como los gatos…en fin, he tenido de casi todos los tipos de hombres-animales que existen, hasta ahora… que ha llegado un espécimen rarísimo y que me ha costado Dios y su ayuda para calificar.

 El hombre calamar.

 Anda, que es en serio, no se rían… sé que suena a locura, pero cuando les narre del hombre calamar todas pondrán cara de ‘’Te entiendo perfectamente, yo también he salido con un calamar’’.

 Este hombre tiene un montón de manos, pero para nada es un pulpo… que va, las manos de este hombre no andan por ahí ‘’metiendo mano’’, no no… las manos de este hombre están en muchos lados para no estar en ninguno, sin contar que tiene siempre una mano en el bolsillo, una mano oculta que no muestra y que no da, una mano que no se atreve siquiera a tender.

 El tema es que el hombre calamar se caracteriza porque no quiere darlo todo.

 Y lo peor no es el cuento de las manos, no, para nada. Lo peor es que este hombre escupe tinta, sí así mismo. Escupe tinta.

 Vamos a llamar al hombre calamar como el pulpo Paul, el del mundial 2010. Paul está lleno de palabras, de frases, de citas. Paul no se calla nunca, siempre tiene algo que decir –normalmente irrelevante, o prefabricado, del tipo ‘’lo que ellas quieren oír’’-

 Cuando Paul y yo estamos juntos él empieza a hablar y todo se llena de tinta, una tinta que nubla la vista y los sentidos, una tinta que penetra por los poros y droga. Una tinta que me impide ver más allá de mí y de Paul.

 Pero claro, es porque toda la tinta es la maniobra de despiste de Paul. Es su salvoconducto emocional, es su ‘’no voy a invertir emocionalmente en algo que aún no sé si va a funcionar’’.

 Paul como los calamares utiliza la tinta para enturbiar el ambiente, y todo lo resuelve con un ‘’vale’’ o con un beso si se le acaban las frases.

 Y es inquieto, además. Se levanta de la cama, camina por el cuarto, mira por la ventana, cambia la radio, habla, habla, se mueve, va y viene. Siempre está en movimiento, siempre anda apurado. Siempre tiene algo más que hacer.

 Y es verdad que Paul no vive en este estanque, y que a mi eso no me importa. Lo único que quiero es saber que tipo de hombre-animal es Paul y decirle que no bote tanta tinta, que me arden los ojos de abrirlos en el agua sucia para ver si puedo mirarlo a los ojos.

 Así que, este es mi hombre calamar, y me gusta –a pesar de- Ustedes, ¿tienen algún hombre-animal //mujer-animal sobre la cuál contarme?.

La mentira de los “mejores amigos”

6 Jun

Por Amanda Quintero (@AmandaIsabel87) .- Este tema es un debate abierto y en mi opinión cíclico, es como cuando te preguntan si legalizarías el aborto o si apoyas la pena de muerte, hay un pequeño grupo que tiene claro lo que cree, y otro mucho más numeroso que varía en el tiempo y según la situación por la que esté pasando. Creo que finalmente me he insertado en el primero.

Este debate es el de la posibilidad de que un chico y una chica sean “mejores amigos”; llegué a la conclusión de que no lo creo. Y no quiero decir con esto que las niñas sólo pueden ser amigas de las niñas, pero definitivamente hay un comportamiento sistemático y estandarizable que me lleva a reflexionar sobre la condición en cuestión. Desglosemos.

Casi siempre uno cree que finalmente lo ha conseguido, tener un mejor amigo del sexo opuesto. Este primer individuo siente genuinamente un cariño fraternal por el otro y no tiene otro interés que el de compatir los momentos buenos y amargos de la vida. Pero siempre está el segundo individuo, no se sabe si él o ella, que tiene secretas esperanzas de que vaya más allá, y mientras más intenta disimularlo más evidente es para todo el mundo menos para el primer induviduo.

Comienza entonces una coreografía de sutiles comportamientos excusables tras el ya trillado argumento de “somos mejores amigos” que en mi opinión tiene dos intenciones detrás: la del primer individuo que piensa “qué fastidio la gente que sigue con este tema” y la del segundo que piensa “por ahora”, es como ver La Boda de Mi Mejor Amigo una y otra vez. Ejemplifiquemos:

Una “mejor amiga” no le dice jugando “esa novia tuya hace malísima pareja contigo, tú y yo hacemos mejor pareja”, no va a casa del “mejor amigo” a hacerle sopita cuando le da gripe y no, definitivamente no, le hace las carpetas de Cadivi al “mejor amigo”. Los comportamientos serviciales en el siglo XXI no son otra cosa que nuestras -y me incluyo en el paquete- ideas de ser la esposa perfecta y no la amiga tan deseada que disfruta contigo y te apoya incondicionalmente. Increíblemente ningún hombre que lea esto estará de acuerdo con lo que acabo de decir.

Asimismo, un “mejor amigo” no se molesta con la “mejor amiga” por vestir un escote atrevido, no está pendiente de si le quedan bien esos jeanes y no, definitivamente no, aprovecha cualquier ocasión para tener contacto físico, eso de los abrazos frecuentes, besitos de saludo prolongados o los clásicos toques ocasionales de mano “sin querer”. Increíblemente, todas las niñas que tienen este tipo de amigos leerán esto y dirán “qué exagerada es Amanda”.

Vamos, claro que hay que tener amigos de ambos géneros, es más, mis hijos no estudiarán en colegios de monjas o de curas! Pero cada vez creo menos en la existencia de relaciones niño-niña “mejores amigos” y precisamente porque los problemas de asimetría de información traen conflictos es importante que al menos nosotras, las mujeres que queremos romper con los paradigmas del siglo pasado tengamos presente un par de cosillas: si estamos en una relación que suena conocida a lo anterior debemos plantearnos:

¿Soy el individuo número uno o el individuo número dos?

Si soy el primero, tenerlo presente porque no obtendremos mucho de confrontarlo, pero podemos intentar controlar las benditas “señales” malinterpretables.

Si soy el segundo, debo hacerme otra pregunta: ¿va esto para algún lado?

Y si va te ganaste la lotería! Vivirás una historia como la de Mónica y Chandler, divertida y de mucho amor. Pero si no, no te sigas dando golpes contra la pared, recuerda las enseñanzas de la peli más sincera que toca este tema “He is just not that into you”

¿Y ustedes? ¿Tienen mejores amigos?

 Trailer de He’s just not that into you:

http://www.youtube.com/watch?v=0IeXqvFR6HI

De status y estados civiles

11 May

O de porque nos cuesta tener  ‘’citas’’

Por Batita González (@Batita_Gonzalez)

Hace poco vi la película, He’s just NOT that INTO YOU y leí el libro. Y sí, querido lector… estoy –en parte- de acuerdo con las tesis sujetas en ambas obras.

Si él está interesado, llamará. No importa la hora, el día, el momento. No importa si es inoportuno o no. Llamará. Y si está interesado en algo más ‘’serio’’, ‘’formal’’, te pedirá cuando el momento sea el indicado que ‘’seas su novia’’.

Él tema está en que las mujeres nos enrollamos.

Sí, no lo nieguen, asúmanlo con dignidad… NOS ENROLLAMOS. Vamos, repite después de mi, ‘’Hola, soy Fulanita de Tal y soy una enrollada’’. (Ves como empiezas a sentirte mejor, a respirar más ligera, a controlar las mariposas en el estómago, y los peces, y las ranas, y el zoológico entero en el cuerpo).

Nos enrollamos porque queremos tener el control de todo lo que pasa, porque queremos que apenas nos bajemos del carro haya un mensaje de texto en el celular, o un PIN en el blackberry que diga ‘’Te extraño’’, porque queremos llegar y cambiar el ‘’Facebook Relationship Status’’ y es verdad… es culpa de Hollywood y de sus películas románticas, y de todos esos falsos paradigmas amorosos que nos han vendido desde que éramos un cigoto.

Todo eso sin contar que las venezolanas, no estamos –ni un poquito- acostumbradas a eso de ‘’salir’’ de tener ‘’citas’’ como dirían las gringas. No sé si es un tema de idiosincrasia, o del calor del trópico… pero eso de las ‘’citas’’ no se nos da del todo bien. Tal vez es que como nos gusta tener el control no manejamos muy bien eso de     ‘’ yo te llamo y cuadramos’’.

Entonces viene lo peor…

La incertidumbre. La sensación de no saber a que atenerse.

 El, ‘’lo llamo, no lo llamo, lo llamo’’. No, mejor ‘’le escribo’’… y todos esos líos que nos hacemos en la cabeza. Las dudas, ‘’y ¿qué somos?’’, ‘’ ¿amigos?’’, ‘’ ¿pareja?’’…

La indefinición de la nada. La falta de status… y las amigas preguntando constantemente ‘’ ¿te empataste?’’, ‘’ ¿son novios?’’.

El asunto está en que DEBEMOS aprender dos cosas, la primera… a dejar que las cosas fluyan, y la segunda es que mientras más citas mejor.

Si tan solo viviéramos como alcohólicos anónimos ‘’un día a la vez’’, y disfrutáramos el estar con esa persona con la que ‘’salimos’’ sin preocuparnos tanto en ‘’darle un status’’ a la relación seríamos un poco más felices.

Amiga, lo que ha de ser… será. Mientras tanto, usted salga, SALGA, SALGA y desénrollese, que para complicaciones y rollos ya tenemos bastantes.

De perfecciones, percepciones y otras “p” de las mujeres.

3 May

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

En vista de que siempre me toca ser la amiga de los llantos un día me dije: “algo bueno tiene que salir de tanta lloradera”, así que medio me inspiré para escribir este post después de algunos comentarios de amigas mías que al ver que yo no estaba en una lloradera comenzaron a quejarse. No crean ustedes nenas que las utilizaré como conejillos de india, simplemente me parece que entre tanto material debemos seguir aprendiendo todas las mujeres del mundo como es eso de ser mujer y no morir en el intento.

Por Twitter leí: “quién busca la perfección no encuentra el amor” sabias palabras que dijo algún personaje por ahí cuyo nombre ni anoté ni conseguí en Google. De ahí comencé a pensar en las mujeres y los sex partners, esa persona que de repente nos saca de un apuro cuando no estamos saliendo con alguien, pero que puede ser un peligro en potencia.

Ahora, cuando hablamos de percepciones también hablo de muchas de esas cosas que tienen que ver con las otras “p” que están directamente relacionadas con el sex partner. Y es que suele ser común que todas tengamos una percepción errada de la realidad, pues al final del día cada quién ve la realidad con sus lentes de vida. Así que ahora, poniendo un poco de orden, enumeraré –cuestión que me encanta- los típicos errores que comentemos las mujeres, al estilo “He’s just not that into you” y que debemos evitar. Probablemente de ahí venga mi no lloradera en mi caso particular:

1. Me llamó, me escribió… Me amó: En el mundo somos aproximadamente un montón de gente, así que esto puede que haya pasado en algún momento y de ahí las películas de amor. Pero si tu solamente lo conoces, saliste con él un par de veces (o se vieron en clases, o en la oficina o qué se yo) y el niño te llama o te escribe puede que sí le gustes (20%) como puede que simplemente esté tanteando el terreno para convertirse por un rato en tu amigo especial (80%) –hombres, no me odien, sincérense ustedes también. Entonces típico de nosotras, creemos que ya el niño cayó, sobre todo si nos encanta, y terminamos cayendo en su juego… Tres meses después: Una botella de ron, amigas y un barranco.

2. Tenemos buena química, es perfecto para mí: Primera pregunta: ¿Cuánto tiempo pasó antes del beso, caricia o “p”? Ahí está la respuesta. Según una encuesta que le hice a algunos amigos, el 85% de ellos asegura que si una mujer se la pone muy fácil, no pasará de ser eso: una mujer muy fácil. Sin importar lo inteligente, bella, dinámica, atrevida y conversadora que ella sea, si caemos por una noche de copas en una noche loca, entonces no podemos quejarnos. Seguro llegará una MM o sencillamente una Mujer del S XXI más pilas y se quedará con el premio. Dos días después: una botella de ron (o café según la hora), unas amigas y unos insultos.

3. Me presentó a los amigos, pero siempre le escribo yo primero: La primera frase nada tiene que ver con la segunda. Sin dos hechos aislados que, aunque no lo notemos están estrechamente ligados. Muy probablemente te haya presentado a sus amigos porque le encanta exhibir a la de turno (sí, la de turno), o porque estabas en el lugar y momento indicado –para ti, no para él- y por no ser descortés te los presentó –hombres, otra vez… Sean sinceros. Y bueno, si tu eres la que siempre le escribe primero, probablemente si el niño no te conteste no es porque está muy ocupado, es que te está aplicando la de las señales para que no le escribas más o bajes la frecuencia.

Esto se me hizo largo, así que me quedaré tres, trataré luego de poner más ejemplos para que nosotras mismas nos veamos antes de hacer estas cosas. Sólo pido a mis amigas que si algún día soy alguna de las (creo que ya lo he sido) busquen este post y recuérdenme que tenemos que ser mujeres del siglo XXI, porque “How to lose a guy in 10 days” tenía razón.

Hombres, no me odien, solo quiero que todos seamos un poco más felices siendo un poco más sinceros con nosotros mismos. De eso va el siglo XXI.

%d bloggers like this: