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El silicón nuestro de todos los días

16 Sep

(Por Beatriz González @Batita_Gonzalez)

Durante estas vacaciones de verano, en mi escape playero la realidad vino de golpe a darme un par de cachetadas.

A ver, les explico, no conforme con darme cuenta que 7 de cada diez mujeres que veía en la playa tenía su respectivo par de lolas empacadas al vacío tuve que enfrentarme además con que a cualquier lugar al que iba siempre-siempre tenía un grupito de chicas al lado hablando de tallas, cc’s y pechos. Todo el día, todos los días.

Y justo ahora, ustedes van a caerme encima diciéndome ”claro, como tú si tienes lolas”, pero no, el tema no es que yo esté en contra del silicón, para nada… el tema está en que así como el peso que tenemos no puede ser nuestra única preocupación, creo que la talla del busto menos…

Ya no son solo las veinteañeras que quieren tener un tren delantero digno de una Miss, sino que son las amigas adolescentes de mi sobrinita pidiendo su respectivo par de lolas como regalo de quince años, o de graduación. Y si a eso le sumamos a nuestras admiradas cougars que quieren parecer salidas de UrbeBikini, pues ”fin de mundo” como diría mi abuela.

Esto, queridas amigas no es un texto de una feminista arcaica criticando los implantes, es sencillamente una reflexión del porque estamos empeñadas en tener unas súper boobies, sea como sea.

Diariamente somos bombardeadas por imágenes de mujeres con un busto enorme, son las vallas de las Chicas Polar, son las Misses, las actrices, las chicas que nos atienden en la peluquería, son nuestras amigas de toda la vida que amanecen como por arte de magia con unas prótesis al estilo Pamela Anderson… y somos nosotras, que llegamos a nuestra casa y nos miramos al espejo y empezamos a compararnos. -todas, inevitablemente nos comparamos,quién no lo haya hecho pues, no quiere a su mamá.

Hay que tener en cuenta que el aumento del busto es una cirugía -como cualquier otra- que tiene sus riesgos y complicaciones, que si aún eres una chamita es justo que sepas que las lolas te han de seguir creciendo hasta los 21 años, por lo que ”echarte cuchillo” antes de esa edad es bastante peligroso.

Y no quiero sonar alarmista, no, sino más bien quiero invitarles a reflexionar. ¿me aumento el busto para sentirme más cómoda con mi cuerpo, o por presión de otros?. ¿Tener las lolas más grandes me valida como mujer?¿el tamaño realmente importa?

Sencillamente quiero guiarte y darte la mano antes de que decidas hacerle algo a tu cuerpo, y quiero que hagas lo que hagas, lo hagas por las razones correctas. Que lo hagas por ti, para ti, porque evaluaste tus opciones y elegiste dar ese paso tú solita, haciendo uso de tu razón.

Y si decides ponerte implantes, pues bien. Y si decides seguir como estás, con ese par de lolas que la genética te dio, pues enhorabuena. Así de simple amiga.

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5 Consideraciones sobre el Miss Universo

13 Sep

Miss Universo 2011 Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Ya de vuelta en Caracas, me coindice postear junto al Miss Universo, evidentemente me he pasado el día revisando ciertas páginas y leyendo un poco sobre nuestra bella e inteligente Vanessa Goncálves, quien viene a demostrar que se puede ser bella e inteligente al mismo tiempo. Así que con motivo de este magno evento les traigo 5 consideraciones para que no se frustren mientras lo ven.

  1. Todas no podemos ser Misses: El mundo necesita de mujeres normales, comunes y corrientes como tú y como yo. Que no vivan comiendo la clara del huevo con jamón de pavo o se priven de una buena crepe de dulce de Leche por las calorías que tiene. Así como hay mujeres astronautas también hay mujeres Misses y es una profesión que muchas veces requiere más sacrificio y capacidad mental que otras. Muchas mujeres juntas no puede ser fácil.
  2. La cirugía existe: Desde que se inventó el photoshop y además se intensificaron las cirugías, las mujeres que aparecen el TV y nos hacen sentir mal por tener un peso normal han dejado de ser  reales. Es decir, la belleza natural parece estar sobre valorada, pero la verdad es que no. Estuve conversando con un buen amigo (bello, que está buenísimo, ama a los niños, inteligente, y heterosexual) y me dijo: Las mujeres no lo saben pero se ven mejor sin tanto maquillaje y en muchos casos sin maquillaje).
  3. Destruir a las Misses de otros países es tarea de todas: Sí, tiene que ver un poco con la envidia femenina y otro poco con el orgullo nacional, pero destruirlas y ligar que se caigan nos encanta a todas, no se hagan las locas. Así que disfrútalo.
  4. Sé una gordita: Sólo por esta noche permítete comer calorías, grases, carbohidratos y demás cosas ricas, estarás viendo un show que necesita inteligencia emocional y fortaleza mental para no caer ante comentarios de tus amigos o novios como “Esta tipa está buenísima”. Créeme, si es tu novio lo dice por decirlo porque en realidad le encantas tu.
  5. Apoya a Vanessa hasta el fin: Desde hace unos años para acá hemos mejorado considerablemente a nuestras Misses. Después de ganar dos veces seguidas pensamos que era imposible ganar o meternos entre las favoritas. Hemos tenido unos “años malos”, pero hoy parece ser diferente. Así que hoy, sin importar que se equivoque en la respuesta “paz mundial” lo más importante es que ella sienta las buenas vibras que le mandaremos.

Disfruta la transmisión, total, el Miss Universo es como el “mundial de la belleza” para que los hombres entiendan su importancia.

Envidia y mujeres: 4 combinaciones peligrosas

26 Aug

Mujeres y envidiaPor Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Últimamente he tenido una gran fuente de inspiración en lugares donde es fácil conseguir contenido: Mis clases de Yoga, Pilates y Spinning. He encontrado temas para hablar aquí o en mi blog personal o simplemente temas de “cháchara” con mis amigas. Sin embargo, creo que no pensaba encontrar ahí un tema que me divierte tanto: La envidia femenina. Yo inocentemente creía que las mujeres iban a su clase y ya.

Es bien sabido que “entre bomberos no se pisan la manguera”, esto sólo aplica a los hombres (Sin importar el tiempo que tengan conociéndose) y para algunas amigas, ojo, sólo algunas. Ahora leerán una lista que define 4 combinaciones altamente peligrosas que desatan la envidia de las mujeres logrando que hasta las Diosas del Olimpo se molesten. Espero que lo disfruten y se sinceren con ustedes mismas:

  1. Mujeres y hombres: Este evidentemente es el tipo de envidia más común entre las féminas y tiene que ver con aquello que se desata una vez que dos mujeres se fijan en el mismo tipo, amigo, jefe, etc., cualquier hombre es motivo de pelea, discusión, garras y por supuesto Envidia. Si esta lo tiene, si yo lo quiero. En fin, chicas seamos sinceras, muchas veces tenemos envidia porque la amiga consiguió novio o tuvo algo con el niño que más queríamos en la universidad. O sencillamente porque tiene un grupo de amigos geniales y pues, atacamos con nuestras “armas” -mejores o peores- para tratar de quitarla de ese mundo de perfección.
  2. Mujeres y trabajo: Esto a mi no me ha tocado (Gracias a los Dioses griegos), pero hablando con una amiga el otro día me comentaba lo impresionantes e insoportables que pueden ser las mujeres detrás de un ascenso en una compañía. Son capaces de todo, descalificarte personalmente, bloquearte proyectos para que no salgan e incluso salir con el jefe para “ganar” el ascenso. Mosca, porque la verdad es que hay mujeres (del siglo pasado evidentemente) que están dispuestas a todo.
  3. Mujeres y Ejercicio: He notado en mis clases, sobre todo en Spinning que no importa si eres vieja, joven, gorda, normal o estás buenísima, la mayoría de las mujeres te mirará diciéndote: “¡Ja! Pobre, no puede completar la serie”, “¿Esta niña tiene que venir a hacer spinning aquí para que mi marido la vea?” y cosas por el estilo. Es lo que fácilmente leo en la mirada de casi todas las mujeres en la clase cuando dejo de lado la concentración sólo para encontrar temas para el blog. Es impresionante, pero parece que hay mujeres que nunca están del todo contentas con lo que son o lo que hacen.
  4. Mujeres y ropa: Tal y como lo dijo Batita el su post del lunes, hay mujeres que sencillamente viven comparándose con otras con un poco más de creatividad (o herramientas digitales) y se quejan de no tener nada que ponerse. Este tipo de fémina es la que corre desesperada a comprarse la misma falda que fulanita pero en otro color sólo porque ella también lo tiene que tener o que destruye los atuendos de otras porque “a ella todo le queda mejor”. La verdad es que no, la gente se viste como quiere y sí, podemos ser críticas en ciertos criterios, pero creo que sólo a ciertas personalidades le queda bien “todo”, el resto de nosotras tenemos ropa que nos favorece y nos desfavorece.
En fin, creo (obvio) que todo este tipo de envidias están directamente relacionados al autoestima, amor propio, confianza, seguridad en ti o como lo quieras llamar. Deja de ver y compararte con la que tienes al lado y siéntete confiada y segura de que eres U.N.I.C.A.=Una Niña Inigualable, Capaz, Auténtica.

Un clóset lleno de nada

23 Aug

Por Beatriz González (@Batita_Gonzalez)

Viernes tipo siete y media de la noche. Una chica en toalla, recién bañada se dispone a ver que outfit va a usar en un par de horas para irse de fiesta por ahí. Abre el clóset y allí, entre ganchos y gavetas aguardan faldas, pantalones, vestidos, jumpers, camisas, camisetas, franelillas, tops, shorts, pescadores, leggins, sandalias, tacones, medias y un sin fin de accesorios listos y dispuestos para crearle el “look ganador de la noche”.

 Viernes, ocho de la noche. El mismo escenario, salvo que ya el clóset no está del todo ordenado y pareciera que un monstruo hubiera escupido la ropa en todo el perímetro del cuarto. Nuestra chica se ha medido más de 4 conjuntos e infinitas combinaciones, ha pedido ayuda, ha consultado con el espejo, con sus amigas, y casi con el consejo de ministros de la República de la Moda. Y sigue en toalla, los minutos pasan, y su plan de viernes por la noche se va alejando cada vez más.

Viernes, ocho y media de la noche. La chica empieza a colapsar, está frustrada, nada le gusta, ni la convence y ya harta de deshojar la margarita de la ropa, llama por teléfono para cancelar el plan, soltando la tan trillada frase:

“No, no voy a ir. Es que no tengo NADA que ponerme”.

Todas, en algún momento hemos sido esa chica, el día es lo de menos, hemos sido esa chica un sábado al mediodía, o un martes en la tarde. Pero hemos estado en la misma situación y hemos dicho la misma frase “no tengo nada que ponerme, nada, nada que ponerme”. Y hemos visto mil veces nuestra ropa, y nos hemos probado todo lo que tenemos a la mano.

Es inexplicable como teniendo tanta variedad de ropa, aún insistamos en esta frase. ¿Será que tenemos un clóset lleno de “nada que ponernos”?

No, la respuesta es no. Es que somos caprichosas, volátiles y a veces no sabemos como variar y jugar con las piezas de nuestro guardarropa, pero no hay porque sucumbir al pánico, ni mucho menos tenemos que dejar de salir solo porque no tengamos la combinación perfecta.

Y ya me dirán “seguro esta jeva tiene el clóset de las hermanas Kardashians y por eso no me comprende”, pero no. Tengo un clóset normal, como el de cualquier chica en sus veinte, pero tengo creatividad y una computadora con acceso a Internet, por lo que puedo revisar combinaciones y tratar de emular un look que me guste con lo poco/o mucho que tengo en mi clóset.

La solución, queridas lectoras es ser versátiles, y estar al día en cuanto a tendencias sin mortificarnos mucho, por lo que les recomiendo no solo las revistas de moda, sino un par de websites donde pueden inspirarse.

Para que nunca más cancelemos planes por no tener “nada que ponernos”.

Websites: Polyvore.com // http://nanysklozet.blogspot.com

Ya estás lista para casarte

19 Aug

Casarse

Por Amanda Quintero (@AmandaIsabel87)

Sentados a la mesa, en familia, sucedió y quedó dando vueltas en mi mente… Otro paradigma del siglo XX, y que siento debo compartir con ustedes, mis mujeres del siglo XXI.

 

Para una ocasión especial había cocinado unas berejenas a la parmesana. Era una  típica cena cocinada en familia, en la que cada quién preparó algo, y llegado el momento de probar todo comienzaron los comentarios alusivos: “Mmmh… Qué rica quedó la carne”, “ehh… al puré le faltó un poquito de sal” y así sucesivamente.

En esas, mi abuelita, una viejita adorable que mayormente conversa sobre comidas y el clima, me dice “hija, ya estás lista para casarte”. Esa era su manera de decir que estaba sabroso, que había pasado el estándar de calidad. Acto seguido mi hermano comenta, con un tono de sarcasmo, que seguramente en mis clases de econometría sirvieron mucho para la preparación, dejando claro que mis intenciones -ni las suyas-, son convertirme en una MMC de la vida; no tengo nada en contra, pero no es mi naturaleza. Todas las mujeres presentes lo miraron fijamente, gobernó un incómodo silencio durante la cuantiosa infinidad de diez segundos, yo sonreí a modo de cómplice y cambié el tema.

Fue un momento de choque generacional que me hizo preguntarme: por muchos siglos la mujer ha debido cocinar, servir, criar para, al y por el hombre, pero, ¿aún está vigente eso en el siglo XXI?¿Es la convención social que la mujer es quien debe alimentar al hombre? ¿Qué acaso no es una era de compartir y trabajar en equipo? Vamos, que yo lo hago porque me encanta cocinar, pero, ¿debe aún una mujer sentirse responsable de que su marido se alimente?

No lo creo, hay a quienes no les gusta la cocina y no creo que se deban sentir presionadas a hacerlo, y creo a las que nos gusta tampoco tenemos ninguna obligación. Saber cocinar es más un tema de supervivencia al momento de vivir fuera de casa, que un tema de “responsabilidades femeninas”. Creo que si lo haces debe ser porque lo disfrutas, o porque quieres cuidar de tu salud, pero nunca porque La Sociedad -particularmente la Latina que tiene complejo de machista- te lo impuso, siempre habrá más opciones

5 reglas que una mujer puede/debe romper en esta época

16 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Conversando con mis amigas sobre qué tema podía tratar en mi próximo post me comenzó a surgir la idea de esas reglas absurdas que por los siglos de los siglos (amén) hemos cumplido como si nuestra vida dependiera de ello. La verdad es que sí, hay unas cuantas reglas que pues debes cumplir, digamos no matarás (ni te matarás) es una de ellas, pero vale tenemos un montón de otras que cuando las analizas bien son hasta absurdas.

Pensando en el tema de las reglas comencé a descubrir que a lo largo de la historia (por lo menos desde que la estudio) la mayoría de las reglas deben ser cumplidas por las mujeres por aquello de “la sociedad”. Así que recordé un ensayo que hice en la universidad sobre una comparación entre el Siglo 21 y el Siglo  XVI (siglo del renacimiento), todo esto me llevó a plasmarles aquí 5 reglas. Comencemos.

  1. Tacones ¿Para qué?: A pesar de que a muchas les encante andar en tacones, bien sea por formalidad, por amor, por trabajo, lo cierto es que suelen ser incómodos (y no me digan que no). Antes se acostumbraba al ir a una fiesta que los tacones era lo último que una mujer se podía quitar, perdía la elegancia, el glamour. Olvídense de eso, lo mejor que pueden hacer es verse bellas en tacones las primeras dos horas (yo sólo aguanto una) y después de ahí sacar el arma secreta: unas sandalias chatas plateadas o que combinen con el vestido.  Al día siguiente estarán como nuevas. Admeás creo que los tacones tienen su momento.
  2. Los colores ¿Cuáles?: Salvo la regla de que para una boda o quince años no te puedes vestir de blanco porque opacas a la novia, me parece que todas las demás reglas se deben romper. Aquello de “colores de día”, “colores de noche” es un invento de algún diseñador de moda, pero ya que estamos en algo parecido al renacimiento donde todo está permitido y donde comenzamos a renovarnos está permitido ser creativas. Mi color es el rojo y créanme que a donde voy llevo conmigo algo rojo.
  3. Hombres ¿Cuándo?: Esta regla la rompieron nuestras mamás, probablemente no nuestras abuelas, pero sí con nuestras mamás y la liberación femenina, la píldora anticonceptiva y demás comenzaron a generar una grita en esta norma, aquella de “debes llegar virgen al matrimonio”. Digo, que si son felices y les provoca pues adelante, eso sí a cuidarse porque el mundo está sobre poblado de niños “metidas de patas”.
  4. Ropa ¿Ponerme eso?: El mundo ha cambiado y con él la moda. Chama, déjate de rollos y ponte lo que te dé la gana, cómprate esos pantalones que se usan para hacer Yoga y póntelos para ir al cine, guarda los lentes aburridos y compra los divertidos que te hacen feliz. Ser mujer del siglo 21 implica descubrir lo que eres, cómo eres y saber que todo eso se proyecta. Así que la próxima vez que estés en una tienda COMPRA lo que quieras sin pensar en “Susanita qué dirá sobre esto”. Ya el mundo se encarga de generar fábricas de mujeres, no comencemos nosotras a crearlas también.
  5. Dieta ¿Con qué se come eso?: A ver, aquí no quiero que entremos en polémicas; yo misma estoy “haciendo” dieta en este momento y es que esa dieta consiste en comer sano y balanceado, pero también consiste en sentarme en Ávila Burger y pedir una hamburguesa, comer chocolate, etc., pero también hacer ejercicios. En muchas épocas y culturas se ha creído que la mujer es más bella gorda o flaca. La verdad es que la belleza en esta época va de la mano con sentirte feliz contigo. No importa si eres una MMC o una MM o sencillamente si estés preparándote para casarte, lo  importante del asunto es que te sientas sana y feliz.

Justo ahora comienzan a ocurrírseme más de estas, pero quiero escucharlas a ustedes ¿Qué regla puedes romper en esta época?

4 Tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner

9 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano) .- Hoy estaba un poco bloqueada para escribir y no lograba dar con un tema que me inspirara a escribir y “enlistar”. Sin embargo, saliendo de la clase de Yoga y caminando al metro recordé que hace aproximadamente un mes una amiga (que no está tan del todo dentro de este siglo) me sugirió hablar de los “amigos especiales”, pero para mí es mejor llamarlo todo por su nombre así que aquí les dejo mi listilla de 4 tipos de mujeres que jamás deberían tener un sex partner.

Recordemos antes que la principal característica dentro de este grupo de mujeres del siglo 21 es que nos aceptamos y reconocemos tal como somos. Nos miramos en el espejo y nos sentimos tranquilas con lo que somos sin importar si la imagen nos gusta o no, digo si no les gusta pues a hacer ejercicios y comer sano, pero si les gusta punto para ustedes. Comencemos:

  1. Princesas de Disney for-Ever: En esta cajita entran todas aquellas mujeres que vieron las películas de Disney, las vivieron, se disfrazaron, las jugaron y no las superaron. Se la pasan el día cantando las canciones de las películas y pues buscan el príncipe azul ¿Qué pasará? Sencillo, decides que ya no serás más así, y después de la primera tarde “especial” en algún hotel “bonito” esperaras el “vivieron felices por siempre”, como no llega te enrollas. Consejo: Be honest! Y no te busques este tipo de rollos y como ñapa lee lo que dice Toto, él lo dice mejor que yo.
  2. Mal pegue: Esta cajita, así como la anterior, generará que un par de amigas se molesten conmigo –sorry chicas, lo hago por ustedes-. Esta es la típica niña que aún recuerda cuando estaba en tercer grado y le pegaron, lo malo no es que lo recuerde… Lo malo es que LLORA al recordarlo. Ella en su cuarto todavía tiene afiches de los BackStreets Boys y en Twitter sigue a todos sus artistas de la adolescencia, y les habla. Digamos que le cuesta un poco aquello de “supera y avanza” ¿Qué pasará? Comienzas diciendo: “No me afecta”, te unes más afectivamente porque “son amigos” y después de meses el te cambia y tu tardas más meses en superarlo. Consejo: For real, consigue ayuda profesional y aléjate del perfil de hombres que no busca relaciones.
  3. Jimmy Neutrona: Esto es porque hay un tipo de mujer que tiene química con todos, según ella. Todos los hombres la miran, la desean y se enamoran, según ella ¿Qué pasará? Terminará teniendo no uno, ni dos sino tres sex partners, te sentirás mal contigo misma y te deprimirás sólo para buscar más. Consejo: Quítate el disfraz y reconoce que tu autoestima y ego están golpeados, huye y pasa más tiempo contigo.
  4. Hombre-Dependiente: Todas tenemos una amiga que es incapaz de hacer algo sola, desde comer hasta irse al cine pasando por “auto-complacerse” en todos los sentidos. Si no hay amigos para hacer algo se quedará en casa deprimida, si  no le abren la puerta del carro se queda adentro o afuera (según sea el caso) ¿Qué pasará? En una noche de borrachera decidirás “cambiar” e irte con el primero que te pique el ojo, al día siguiente te irás a tu casa y como desesperada comenzarás a escribirle y preocuparte porque “vivimos en una ciudad insegura, cómo es que no se reporta”, evidentemente ya espantaste al niño. Consejo: Tienes que estar clara de que eres así y advertirle a la persona que salga a tomar contigo que no te deje irte así la amenaces de muerte.

Chicas, tranquilas, no hay nada malo en estar en alguna de estas casillas (o no estarlo) lo importante como siempre es que podamos vernos tranquilas al espejo, dormir sin pesadillas y estar despreocupadas porque ya sabemos en qué tipo de categoría estoy.

No está mal tampoco tener un sex partner, siempre y cuando ambos lo sepan manejar sin preocupaciones, compliques o “citas” porque somos amigos.

¿Cómo leernos desde el BlackBerry? [En 3 pasos]

8 Aug

Chicas, este no es nuestro post del día de hoy es sólo una guía sencilla porque hemos recibido muchos comentarios porque al parecer hay una falla con el blog desde el BlackBerry, pero lo resolvimos. Tenemos varias opciones para ustedes, la primera de esas es que se subscriban al blog, de esa manera les llegarán los post a directamente a sus correos electrónicos y será mucho más sencillo leernos. Sin embargo, la manera de hacerlo desde el BlackBerry es la siguiente:

1. Entra en el navegador.

2. Presiona el símbolo de BB (Menú) y haz click en “opciones”.

3. Entra en “Configuración Brower” y Haz click en “Support JavaScript”

¡Listo!

Ya puedes leernos desde la comodidad de tu BlackBerry.

Espera, como todos los lunes, nuestro post de esta noche.

Saludos,

Bati, Ami, Lau.

Etiquetas del Siglo 21

2 Aug

Imagino que han existido siempre. Sin embargo, este auge de las redes sociales y las comunicaciones hace que se ponga de manifiesto de manera tal que hasta yo misma me pregunte: ¿Cuál es la etiqueta que tengo en ese momento?

Y es que esta cuestión de las etiquetas tiene que ver con el nuevo estado de las relaciones, que desde que Facebook daba la opción de “It’s complicated” me he preguntado: ¿Cuántas etiquetas más podemos tener? Así que aquí les traigo mi acostumbrada lista a ver qué tan sinceras son y en cuál están:

  • Gheller-Bing: dícese de aquellos amigos que salen juntos, se dan besos en la boca, se agarran las manos, duermen juntos, tienen relaciones, conocen a los familiares y amigos del otro pero… “Somos sólo Amigos” o SSA. Los SSA son aquellas parejas que viven por la vida engañados que son eso sólo para no generar problemas porque las “etiquetas” generan presión y dañan la relación. Solución: Amiguitos, las etiquetas dañan sólo si ustedes quieren.
  • Tribianni Mode ON: Esta etiqueta lleva por nombre “Mi Sex Partner”.  Es decir, es la que le ponemos a ese amigo con el que salimos sólo para vernos en algún lugar sólo y pasar un rato chévere, portarnos mal y no complicarnos más. O sea que no le escribimos sólo para saber de él –a menos que sea con una foto o invitación provocadora- y mucho menos lo invitamos  a nada con nuestros amigos. Solución: Nena, si te sientes bien con él y el pure sex, don’t worry, be happy, no label on him.
  • Ross-Rachel: Evidentemente esta etiqueta está relacionada con aquellas que cada vez que comienzan a salir con algún chico nuevo ya están pensando en la casita y ya quieren ponerle la etiqueta de “in a relationship”. Esto ocaciona en la mayoría de los casos que el niño en cuestión corra.
  • Phoebe Relax: Definida por la etiqueta que muchas veces nos ponemos a nosotras mismas cuando decidimos estar simplemente relax, sin preocupaciones, sin apuros y si llegan un sex partner chévere, si llega un posible novio chévere también, pero no anda pendiente de poner etiquetas.

¿Qué tal si nos dejamos de etiquetas y comenzamos a disfrutar lo que tenemos?

Entre mujeres y futbol… tips

29 Jul

Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

Los recientes días de campeonato futbolístico han servido de muchas cosas: elemento esperanzador, prueba de que se pueden alcanzar nuevas metas y también para romper paradigmas; pero sobre todo, para que hombres y mujeres de un continente entero se reúnan frente a una misma pantalla a apoyar a sus respectivas selecciones, cada uno deseando con todas sus fuerzas hacerse merecedor de la copa. Además, me sirvió para observar los garrafales desaciertos de muchas mujeres a la hora de ver el futbol en comunidad y que una mujer del siglo XXI no puede permitirse cometer.

Debemos comenzar por establecer una premisa central: el futbol es un deporte de testosterona, una oportunidad para que hasta el más enclenque de los varones se sienta «macho de pelo en pecho» frente a sus compañeros, es su momento para compartir entre hombres y esa naturaleza debe ser respetada. Dando esto por sentado, listemos algunos errores:

  1. Hacer preguntas sobre los uniformes. Yo sé que la moda rige buena parte de nuestro pensamiento y que tenemos la capacidad de reconocer más colores que Photoshop CS5, pero comentarlos en público suele traer una ola de chalequeos o, en el peor de los casos, la etiqueta de «cotufa».  Pregúntalo de manera individual o coméntalo con otra de las chicas presentes.
  2.  Intentar leer en voz alta los apellidos complicados en momentos importantes. « ¿Estiba-qué?» A todas nos da curiosidad cómo es que nunca se aprendieron una fecha en historia pero se aprenden estos nombres, la posición que juegan y en qué equipos han estado, pero es así. Recomendación: espera a que estén pasando la repetición para preguntar la pronunciación correcta.
  3. Defender al equipo contrario. Si estás en un lugar en el que todos apoyan a un solo equipo y no eres gran conocedora del deporte, recuerda que en ese contexto lo importante no es la justicia ni tampoco la mera participación, lo importante es el sentido de gremio generado al apoyar a un mismo equipo.
  4. Preguntar por jugadores que no están en el partido. Recordemos que existen decenas de copas, torneos, campeonatos y muchos de los jugadores van y vienen de continente. Es por eso que es recomendable estar segura de qué equipos juegan y más importante aún, en qué copa están, así no preguntarás por Messi en un partido España vs. Portugal.
  5. Preguntar cuál equipo es mejor. Este comentario es considerado ofensivo por la tolda masculina; como ya hemos dicho lo importante no es la competencia, sino apoyar al equipo hasta el final.
  6. Cuidado con los gritos. Es importante y altamente recomendable que te hagas parte de la dinámica, te emociones y grites con pasión, pero ojo, trata de que esos gritos no suenen como si el señor del sombrero te ha sorprendido alegremente. En otras palabras, ninguno de tus «ou» debe combinar con «ra-ta-tá».

 

Por último y más importante de todos:

7. Decir la frase «Mi amor, me estoy haciendo pipí ¿me acompañas al bañó?». ¡No, no, no! Suicidio total usar estas palabras fuera del medio tiempo, dile a una amiga que te acompañe, por el bien de tu relación con él y con sus amigos.

No pretendo deciros que ninguna mujer sabe de futbol, que es machista ni mucho menos. Sólo comparto con aquellas que, como yo, no son amantes pero disfrutan de ir a ver un juego en compañía algunos tips generales que sirven para esta Copa y cualquier otra, porque eso de que «qué fastidio ver el futbol con mujeres» es cosa del siglo pasado.

Les dejo esta simpática guía simple de futbol para mujeres.

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