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Libertades Modernas

29 Aug

 Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)

De vez en cuando una se topa con una de esas pelis que son sólo para mujeres y las deja –y no hablo de eufemismos para obras de cuarentonas que pagan por ver nudistas-. Van desde Legalmente Rubia hasta La Sonrisa de la Mona Lisa, cada una con su encanto particular. Anoche fue el turno de La Duquesa.

Siempre me repito que el cine es la versión moderna de la literatura, y que si bien es entretenimiento no deja de evocar reflexiones sutiles  que hoy he decidido no pasar desapercibidas.  La historia cuenta de la escandalosa vida de la Duquesa de Devonshire durante el siglo XVIII en, lo que para el momento era la capital del mundo, Londres. Más allá de la trama y el drama, tres contrastes con la vida actual de la mujer occidental –nuestra maravillosa realidad- quedaron de manifiesto:

  1. Elección del marido: hace menos de dos siglos las mujeres eran vendidas, negociadas e intercambiadas en matrimonio, sin mencionar que quedaban necesariamente atadas financieramente a él… «a su merced, mi Señor». ¡¿Te imaginas?! ¿A quién hubiesen elegido tus papás? ¿Estarías ya casada?… Piensa en tu trabajo/carrera ¿Te habría dejado continuarla?
  2. Responsabilidad del sexo de los hijos: esto aplicaba más para los nobles, y aún tiene profundas raíces en nuestra sociedad, pero ¿te imaginas un mundo en el que no se supiese que el cromosoma XX o XY lo pone él? Incontables mujeres fueron maltratadas por «no poder concebir un varón»  ¡Imagina! ¿Cuántos bebés tendrías hoy buscando al heredero?
  3. Formas de expresión: la peli tiene una frase súper fuerte en la que ella, Keira Knightley, le dice a su esposo «ustedes tienen tantas formas de expresarse: política, deportes, artes… nosotras debemos hacerlo a través de vestidos y sombreros»  ¡Qué fuerte! Piensa por un momento en tus hobbies ¿cuáles crees que podrías practicar? ¿Podrías irte sola de viaje? ¿Qué sería de ti sin tus charlas de política, tu libertad a protestar, al voto, a ponerte pantalón si te da la gana?

Creo que lo que quiero decir es que a veces subestimamos nuestra oportunidad de ser económicamente independientes, de poder optar por la educación que queramos, de poder vestirnos y maquillarnos como dicten nuestras preferencias y que nuestro catálogo de amor o lujuria está completamente a nuestra disposición.  Quiero recordarnos por un momento que nunca en todos los años de historia la mujer había tenido tantas libertades. ¡Vívelas con pasión!

Pero después de todo es un buen síntoma ¿no?


«Hay mujeres en el espacio y el verdadero síntoma de progreso es que a nadie le importa» -Tina Fey, Saturday Night Life

Ya estás lista para casarte

19 Aug

Casarse

Por Amanda Quintero (@AmandaIsabel87)

Sentados a la mesa, en familia, sucedió y quedó dando vueltas en mi mente… Otro paradigma del siglo XX, y que siento debo compartir con ustedes, mis mujeres del siglo XXI.

 

Para una ocasión especial había cocinado unas berejenas a la parmesana. Era una  típica cena cocinada en familia, en la que cada quién preparó algo, y llegado el momento de probar todo comienzaron los comentarios alusivos: “Mmmh… Qué rica quedó la carne”, “ehh… al puré le faltó un poquito de sal” y así sucesivamente.

En esas, mi abuelita, una viejita adorable que mayormente conversa sobre comidas y el clima, me dice “hija, ya estás lista para casarte”. Esa era su manera de decir que estaba sabroso, que había pasado el estándar de calidad. Acto seguido mi hermano comenta, con un tono de sarcasmo, que seguramente en mis clases de econometría sirvieron mucho para la preparación, dejando claro que mis intenciones -ni las suyas-, son convertirme en una MMC de la vida; no tengo nada en contra, pero no es mi naturaleza. Todas las mujeres presentes lo miraron fijamente, gobernó un incómodo silencio durante la cuantiosa infinidad de diez segundos, yo sonreí a modo de cómplice y cambié el tema.

Fue un momento de choque generacional que me hizo preguntarme: por muchos siglos la mujer ha debido cocinar, servir, criar para, al y por el hombre, pero, ¿aún está vigente eso en el siglo XXI?¿Es la convención social que la mujer es quien debe alimentar al hombre? ¿Qué acaso no es una era de compartir y trabajar en equipo? Vamos, que yo lo hago porque me encanta cocinar, pero, ¿debe aún una mujer sentirse responsable de que su marido se alimente?

No lo creo, hay a quienes no les gusta la cocina y no creo que se deban sentir presionadas a hacerlo, y creo a las que nos gusta tampoco tenemos ninguna obligación. Saber cocinar es más un tema de supervivencia al momento de vivir fuera de casa, que un tema de “responsabilidades femeninas”. Creo que si lo haces debe ser porque lo disfrutas, o porque quieres cuidar de tu salud, pero nunca porque La Sociedad -particularmente la Latina que tiene complejo de machista- te lo impuso, siempre habrá más opciones

5 reglas que una mujer puede/debe romper en esta época

16 Aug

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Conversando con mis amigas sobre qué tema podía tratar en mi próximo post me comenzó a surgir la idea de esas reglas absurdas que por los siglos de los siglos (amén) hemos cumplido como si nuestra vida dependiera de ello. La verdad es que sí, hay unas cuantas reglas que pues debes cumplir, digamos no matarás (ni te matarás) es una de ellas, pero vale tenemos un montón de otras que cuando las analizas bien son hasta absurdas.

Pensando en el tema de las reglas comencé a descubrir que a lo largo de la historia (por lo menos desde que la estudio) la mayoría de las reglas deben ser cumplidas por las mujeres por aquello de “la sociedad”. Así que recordé un ensayo que hice en la universidad sobre una comparación entre el Siglo 21 y el Siglo  XVI (siglo del renacimiento), todo esto me llevó a plasmarles aquí 5 reglas. Comencemos.

  1. Tacones ¿Para qué?: A pesar de que a muchas les encante andar en tacones, bien sea por formalidad, por amor, por trabajo, lo cierto es que suelen ser incómodos (y no me digan que no). Antes se acostumbraba al ir a una fiesta que los tacones era lo último que una mujer se podía quitar, perdía la elegancia, el glamour. Olvídense de eso, lo mejor que pueden hacer es verse bellas en tacones las primeras dos horas (yo sólo aguanto una) y después de ahí sacar el arma secreta: unas sandalias chatas plateadas o que combinen con el vestido.  Al día siguiente estarán como nuevas. Admeás creo que los tacones tienen su momento.
  2. Los colores ¿Cuáles?: Salvo la regla de que para una boda o quince años no te puedes vestir de blanco porque opacas a la novia, me parece que todas las demás reglas se deben romper. Aquello de “colores de día”, “colores de noche” es un invento de algún diseñador de moda, pero ya que estamos en algo parecido al renacimiento donde todo está permitido y donde comenzamos a renovarnos está permitido ser creativas. Mi color es el rojo y créanme que a donde voy llevo conmigo algo rojo.
  3. Hombres ¿Cuándo?: Esta regla la rompieron nuestras mamás, probablemente no nuestras abuelas, pero sí con nuestras mamás y la liberación femenina, la píldora anticonceptiva y demás comenzaron a generar una grita en esta norma, aquella de “debes llegar virgen al matrimonio”. Digo, que si son felices y les provoca pues adelante, eso sí a cuidarse porque el mundo está sobre poblado de niños “metidas de patas”.
  4. Ropa ¿Ponerme eso?: El mundo ha cambiado y con él la moda. Chama, déjate de rollos y ponte lo que te dé la gana, cómprate esos pantalones que se usan para hacer Yoga y póntelos para ir al cine, guarda los lentes aburridos y compra los divertidos que te hacen feliz. Ser mujer del siglo 21 implica descubrir lo que eres, cómo eres y saber que todo eso se proyecta. Así que la próxima vez que estés en una tienda COMPRA lo que quieras sin pensar en “Susanita qué dirá sobre esto”. Ya el mundo se encarga de generar fábricas de mujeres, no comencemos nosotras a crearlas también.
  5. Dieta ¿Con qué se come eso?: A ver, aquí no quiero que entremos en polémicas; yo misma estoy “haciendo” dieta en este momento y es que esa dieta consiste en comer sano y balanceado, pero también consiste en sentarme en Ávila Burger y pedir una hamburguesa, comer chocolate, etc., pero también hacer ejercicios. En muchas épocas y culturas se ha creído que la mujer es más bella gorda o flaca. La verdad es que la belleza en esta época va de la mano con sentirte feliz contigo. No importa si eres una MMC o una MM o sencillamente si estés preparándote para casarte, lo  importante del asunto es que te sientas sana y feliz.

Justo ahora comienzan a ocurrírseme más de estas, pero quiero escucharlas a ustedes ¿Qué regla puedes romper en esta época?

Guía de la Buena Esposa

26 Jul

¡No! No nos volvimos locas ni nos hackearon el blog. Simplemente encontramos esta “Guía de la Buena Esposa” y quisimos compartirlo con ustedes y saber si opinión. Esto realmente existió y era distribuida en 1953 entre las mujeres españolas que realizaban el Servicio Social en la Sección Femenina. Disfrútenlo.

Preguntas a las MMC

29 Jun

Por Laura Solórzano (@LauSolorzano)

Definición previa de MMC: “Mientras Me Caso”, dícese del tipo de fémina que a pesar de todo lo que haga su único objetivo en la vida es casarse y una vez alcanzado dicho propósito será simplemente una excelente ama de casa. Esto, antes de que salten los (as) histéricos (as), no tiene absolutamente nada malo, simpre y cuando usted lo acepte, es decir, se vea al espejo y diga: “¡Hola! Me llamo (inserte su nombre aquí) y soy del tipo MMC y soy feliz con eso”.

Y, gracias a que últimamente veo muchas de ese tipo comencé a notar algunas cosillas que llamaron mi atención. Así que decidí hacerles algunas preguntas porque realmente no las entiendo, sobre todo porque en mi cabeza del siglo XXI, eso no cabe. Casarme sí, tener hijos sí, pero dedicarme sólo a “eso” es imposible e impensable. Entonces tengo sólo 5 preguntas:

  1. Cuando eras niña y jugabas con tus Barbies y todo lo que tenía ella tú: ¿Eras la empleada o la dueña de la heladería?
  2. Cuando jugabas con niños tú: ¿Siempre te imponías y jugaban a la casita o te turnabas para jugar fútbol y beisbol y también lo otro?
  3. ¿Cómo haces para tener siempre una perfecta combinación de ropa, zapatos, accesorios? No importa dónde estés (lo he notado, además es característico también de algunos tipos de MM). Esto es admirable, de verdad que sí.
  4. ¿Te aplicas maquillaje permatente? Suelo desconfiar de las mujeres que están TODO el tiempo maquilladas, digamos algo tienen que estar ocultando debajo de tanto, pero tanto maquillaje. He notado también que sin importar la hora, lugar, tráfico, clima y rostro nunca brilla, tus uñas son perfectas y el cabello como recién salido de la peluquería.
  5. Y por último mi querida MMC ¿Cómo haces para que siempre todo esté en orden?

A veces siento que te envidio un poquito, a pesar de que seas como del siglo pasado, sólo porque puedes hacer esas cosas que yo ni de chiste. Yo puedo hacer otras cosas, pero ninguna en este ámbito. Sin embargo, después de pasar unos segundo por lo que sería mi mundo si fuese MMC recuerdo que amo mi vida y mi realidad de mujer del Siglo XXI.

Reflexiones de una boda real

25 Apr

Por Amanda Quintero (@amandaisabel87)


Y por supuesto que la boda real no podía pasar desapercibida por las mujeres del siglo XXI, desde los ingredientes del pastel hasta el anillo van a ser reseñados esta semana. Eso nos da mucho en qué pensar.

Es inevitable que durante esta semana desde las Susanitas hasta las Cougar secretamente soñemos despiertas en nuestra boda de ensueño, vamos que todas esas historias de princesas moldearon nuestras pequeñas mentes y es muy difícil huir de ello.

Zapatillas de diamantes, sin tacón o converse;  el buqué de rosas o de orquídeas, muñequitos de torta tradicionales o personalizados, ¡o quizá sin muñequitos! Hay tantos detalles en los que pensar, de día, de noche, en el jardín, en la playa, en la iglesia… pareciera no terminar nunca.

Sin embargo, la boda de Kate y William me trajo un pensamiento que debo compartir con ustedes, una verdad sobre los nuevos cuentos de hadas: la visión del amor de las mujeres en el siglo XXI.

A lo largo de la historia vemos matrimonios arreglados sin que los esposos se conozcan, luego esto se convierte en la elección del hombre apropiado, y el matrimonio de Diana y Charles –al igual que las telenovelas noventosas- nos muestran una visión trágica del matrimonio; frases como «te necesito» o «amarte duele» han teñido los diarios de millones de mujeres que vivieron y crecieron en los siglos pasados.

Pero la historia de Kate y William nos muestra otra cosa, una pareja de muchos años de noviazgo que se complementa para hacer cosas cotidianas y cosas exclusivas de la realeza, y que incluso ha tenido breaks en estos diez años de novios. A Kate se le ve salir sola, estudiar una carrera universitaria en incluso agarrar el autobús ¡es una mujer independiente! Hasta se dice que diseñó su propio vestido…

Esta historia de princesas y príncipes nos dice que ha habido un cambio sustancial en la percepción sobre el amor de parte de las mujeres de esta era, ya no está s con un hombre porque necesitas una figura masculina que te represente sino porque quieres estar con él, y no por ello dejas de tener tu propia vida y tu manera de pensar. Es una era maravillosa.

Ya sabes, sácate del vocabulario eso de «necesitar» a fulanito, has el ejercicio de decir que «quieres» estar con él, y si no te suena congruente en tu cabeza creo que es hora de cambiar de fulano. Es tu decisión.

5 tipos de mujeres según el matrimonio (Parte II)

28 Feb

Después de publicar mi artículo anterior sobre el matrimonio, surgió (tal como lo dije en ese momento) una idea genial junto a Merce: Mujeres según el matrimonio. Y es que en este siglo de diversidad donde todo el mundo quiere algo diferente y creemos que es difícil clasificar se me ocurrió preguntarle a unas cuantas mujeres –y hombres- y aquí les traigo una bella lista de 5 tipos de mujeres según el matrimonio.

 

1. Susanita hasta que la muerte nos separe: Dícese de esas mujeres cuyo único propósito en la vida es ¡CASARSE! Desde pequeñas juegan a la boda, se casan imaginariamente con cuanto niñito tienen en la cuadra, tienen –aunque no exista- la Barbie que se casa con Ken –que está muy mal dotado-. Cuando llegan al colegio son las más santas (de verdad, verdad), van a misa y esas cosas. Probablemente un 98% de ellas se decida a estudiar carreras MMC –Mientras Me Caso- y si consiguen al príncipe “azul” no lo sueltan y son las novias “perfectas”, siempre están impecables, saben cocinar, limpiar, hacer ponquecitos. Tipo de futuro esposo: Políticos, empresario o –en su defecto- cualquier tipito que crea que nacimos solo para servirles. Canción del primer baile: I Will Always Love You

 

 

2. ¿La mala? Inteligente (divorciada): Este tipo de mujer es aquella que nació para divorciarse, pero no porque sea insoportable, mala cama, o sencillamente no-sociable; sino porque ella así lo decidió. Es la que caza fortunas y evalúa a los hombres según su cuenta en el banco, la empresa que tiene y en algunos casos –actuales claro está- por sus seguidores en Twitter y tiene una clasificación básica: Primer Esposo, Segundo Esposo, etc. Tipos de futuros esposos: millonarios babeados por mujeres llenas de silicona o en su defecto cualquier cosa que se mueva y aparente tener éxito en algo. Canción para el primer baile: Chica materialista (con la excusa de que les recuerda el colegio).

 

 

 

 

 

3. Cougar Forever: Digamos que este tipo de espécimen femenino se relaciona con aquella que decidió que sería más feliz saltando de cama en cama y sin enrollarse, hasta que un día se da cuenta que tiene 40 años y ya nohay mucho que pueda hacer porque los de “su edad” se casaron o son muy viejos para funcionar como ella quiere, así que opta por entrar a las ligas menores. La mejor exponente de esta especie es Samantha de “Sex and the City” (no se hagan las locas porque todas la vimos). Tipo de… ¿Espo qué?: cualquier hombre 20 años mejor que ella que esté buenísimo y sea el más cotizado del lugar. Ella obviamente es una mujer que generará envidia por mucho tiempo pero que eventualmente pasará de moda. Música del primer baile: ¿En la cama? ¿Regueton será?

 

 

 

 

 

4. ¿Casarme? Ni obligada: Llegamos a una de mis favoritas. Nos encontramos delante de esas que pasa la vida diciendo que “casarse no es para ella”, “todas se mueren por el príncipe azul, menos mal que no me anoto en eso”; pero tiene debajo de su cama cuanta revista para boda sale, sabe cuándo son las exposiciones y además ya tiene reservado el lugar –aunque no tenga novio-. Es de esas que cuando va a un matrimonio toma nota de cada detalle. Últimamente ha sido madrina de muchísimas bodas y ya comienza a tener miedo de parecerse a la protagonista de 27 Bodas –sin el guapo escritor claro está- Secretamente está desesperada por su príncipe azul. Tipo de futuro esposo: Aquel espécimen que cumple con las mismas condiciones, desesperación por casarse. Canción para el primer baile: My eyes adore you, de Frankie Valli.

 

 

 

5. La que está clara: Comenzaré por decirles que el 75% de las mujeres que lea esta definición dirá “yo estoy aquí”, pero esto tiene que ver con uno de mis temas favoritos en cuanto a seres humanos “el autoengaño”. Como venía diciendo, esta es la tipa que es la envidia de todas, siempre ha estado clara y es de las que dice: “Claro que me quiero casar, pero mientras tanto estoy bien Inserte aquí su estado emocional sincero”. Esta es la que baila, toma, se rie, sale con tipos bellos, feos, altos, bajos, simpáticos, en fin disfruta de la vida. Su boda seguramente será recordada por muchos y no dudará jamás de haber hecho la elección correcta. Tipo de futuro esposo: El papá del niñito de la propaganda The Force de Volkwagen. Canción del primer baile: Óyeme nena de los Amigos Invisibles.

 

¿Tú dónde estás?

Recuerda que ser mujer no es tan complicado, simplemente las princesas de Disney dañaron nuestro cerebro. Y hombres, NO corran, siempre hemos sido así y ustedes también tienen sus manías.

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